miércoles, 29 de diciembre de 2010

Capítulo Nueve

Es más fácil hacer balances que cumplir propósitos.

Llevo una semana con un par de ideas en la cabeza y estoy aquí en Barcelona, con mi gente de siempre, en una habitación vomitando ideas mientras les escucho sonreir de fondo. Sí, esa es la mejor música para mis oídos....

La vida es una balanza, a menudo uno hace balances de lo que hace o ha hecho. Empezar el año es un buen motivo para ello, igual que los lunes son presa del inicio de las dietas. Este es mi veredicto del año:

He aprendido a abrir los ojos este año. Y principalmente tengo dos ideas clarísimas.

La primera: DESEAR. He entendido que lo realmente importante en la vida, el primer paso que nos lleva hacia la felicidad como único y último fin del ser humano, es desear, fijarse objetivos, saber qué quiero hacer, donde quiero ir, con quien quiero hacerlo. Chicos, amigos, no hay que parar de desear por favor! En la vida hay multitud de cosas que nos encantan y que disfrutamos pero hay que ir a por más, la vida está llena de cosas que hacer y probar!

La segunda: AGRADECER. Como aquel cuento que me contó un gran amigo en la que había un hombre muy católico y creyente que en unas inundaciones se agarraba a la cruz de cristo para salvarse, y aunque el nivel del agua subía y subía, él seguía agarrado a su cruz como salvación. Fueron pasando personas y personas en canoas, llegaron hasta tres canoas que quisieron salvarle pero él se resistía diciéndoles que Dios le iba a salvar, que no necesitaba canoas. El hombre murió y al llegar al cielo pidió hablar con Dios quien le recriminó ante su enfado: "Mira cabrón, te he enviado tres putas canoas!!!"

Por eso es importante abrir los ojos, ver y amar lo que nos viene, agradecer y cuidar a los nuestros. Como esos amigos que tienen una pareja y te dicen contínuamente lo mal que hace las cosas su pareja, si hace esto o hace lo otro mientras ignoran día tras día a las personas que siempre están encima suyo cuidando y mimando sin contemplaciones. Por favor, en 2011 abre los ojos, la gente que te ama está cerca tuyo, te está mirando y cuidando cada día. Solemos perseguir y ansiar a aquellas personas que no nos demuestran nada y nos lo ponen difícil, mientras ignoramos y desaprovechamos el cariño y el amor de aquellos que no cesan en su empeño de demostrárnoslo.


Así que amigos, la felicidad es este equilibrio, entre no parar de desear, como dice Paulo Coelho cuando afirma que "es la posibilidad de realizar un sueño lo que hace que la vida sea interesante", y entre la otra parte, la de agradecer y disfrutar lo que tenemos, porque eso es precisamente lo que nos mantiene vivos.

Y despido el año, agradeciendo todo a las muchísimas personas que se toman la molestia de leer el blog y comentarlo. Espero que todos aprendamos algo de esto.

Hago un click y vuelvo atrás, a sonreir con los míos, que con el paso de los años son los que siempre están. Les amo...

Feliz año a todos los que quieran hacer del año un feliz año.....todos tenemos la llave...

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Capítulo Ocho

Hoy mi madre ha hecho paella porque sabe que me gusta mucho, pero le he dicho que no me haga más, porque me cansa. Ella se ha quedado extrañada, porque la paella le sale igual de buena, yo sigo siendo Javi su hijo, sin embargo no me apetece paella.

El mayor ejemplo de como cada uno de nosotros interferimos en la realidad que observamos es el tiempo. El tiempo no existe.

Solemos oir que entre los 35 y los 65 la vida pasa muy deprisa, que los críos crecen rápido, que ya estamos otra vez en Navidad, que parece que fue ayer cuando hizo la comunión.... Y es precisamente por lo explicado antes, porque todo depende del sujeto, porque todo es y se nos presenta como lo vemos nosotros.

Por eso la vida nos pasa tan deprisa, porque a esas edades por lo general se repiten cada día nuestras vidas. Llevas a tu hijo al colegio, te vas a trabajar, te vas al gimnasio, acompañas al niño al futbol y en unas semanas te vas al mismo hotel de cada año en família porque te gusta mucho.

El tiempo así pasa más deprisa, porque no descubrimos nada nuevo, no tenemos la sensación de pasar etapas, sino de vivir en una sola etapa que nos acompañará hasta el resto de nuestros días.

Sé que algunos me han dicho alguna vez que ya están bien así, pero claro, los relojes parados también aciertan la hora dos veces al día! Y el que mata a dos personas es mucho mejor persona que cuando mataba a cuatro! Pero se puede ser más feliz, se puede exprimir más esto de la vida.

Sin embargo de pequeños, tenemos la sensación de que el tiempo pasa más despacio, la sensación de que vivimos más cosas, de que estamos alimentándonos de lo que nos da la vida porque estamos contínuamente descubriendo cosas nuevas! Profesores, los amigos, el deporte, salir de marcha, el sexo, la carrera, el trabajo. Recordamos la vida por etapas, como si hubiéramos hecho muchas cosas, tenemos la sensación de haber vivido mucho!

Y luego lo peor de todo es cuando alguien de 40 años (no os sintais atacados porque generalizo) te dice: "aprovecha ahora que puedes.." Pero vamos a ver! Esto es de locos, en qué parte del contrato de la vida pone que en un momento dado entregas tu vida? Y si lo pone, quien lo ha firmado? quienes son los contratantes?

Por favor que no os engañen. Hay que saltar, vivir, sonreir, hay que levantarse con nuevas ilusiones cada día, hay que andar (cuida tu cuerpo, vives en él), hay que llorar, hay que salir, hay que elegir, hay que emocionarse, hay que decir "te quiero", hay que decir "ya no te quiero", haz cosas que temas, disfruta! Porque el tiempo......

....el tiempo no existe!

viernes, 1 de octubre de 2010

Capítulo Siete

Hay dos tipos de personas en esta vida. Los que comen a la hora de comer y los que comen cuando tienen hambre.

Decía Unamuno que lo que verdaderamente nos diferencia de los demás animales es el sentimiento y no la razón. Y así es, pues lo que nos diferencia de los animales es nuestra capacidad de sentir, de conmovernos y de tener una cantidad de impulsos enormes que......reprimimos.

Ayer no me podía dormir y me hubiera ido a pasear de noche pero no lo hice porque es de locos, al levantarme tenía muchísima hambre pero tenía que esperar porque no era la hora de comer y al salir a la calle ví a un coche tras un paso de peatones en verde esperando a que pasara...nadie.

Lo peor de todo, es que quien cree ser dueño de sí mismo, es solo eso, él mismo, nadie más que una identidad que no varía nunca. Por eso yo, intento jugarme muchas decisiones a los dados, para que mande el azar sobre mí, para que alomejor descubra lugares a los que nunca iría o haga cosas absurdas en un autobús que no haría normalmente, para escapar de mí mismo, para escapar de lo que sé que soy y me ata. Soy javier muñoz, escribo y no veo mucho cine, juego a fútbol medianamente bien y no me gusta ir siempre a los mismos sitios. Pero solo soy eso, soy lo que me gusta y lo que no me gusta, y lo odio.

Por eso me lo juego a los dados, por eso apunto en una libreta con un dado en la mano 4 cosas que me gustaría hacer y 2 que no haría nunca, tiro los dados y que salga lo que el Dios-Dado quiera, porque quiero ponerme a prueba, porque ya he vivido como lo haría yo, y quiero vivir como vivirían otros, quiero ser muchas personas, quiero tener aún más caras.

Así que me despido, como Javier Muñoz, como Gandhi y como Nostradamus, como un jefe de equipo y como comercial, como estudiante de filosofía y como asesor financiero, me despido como alguien que llora y sonríe....

Quizá cuando me muera, alguien podrá decir que conmigo han muerto muchas personas. Tantas como personalidades de mí mismo haya sido capaz de sacar...


Hay dos tipos de personas, ¿cuál eres tú?

martes, 31 de agosto de 2010

Capítulo Seis

Cuando era pequeño hacía puzzles. Me apasionaba pensar que cogía una realidad descompuesta para darle la forma correcta, y ahora entiendo muchas cosas.

La vida es una realidad fragmentada, multitud de cosas en dispersión que no acabamos de disfrutar. Me gusta pensar que algún día cuando me quede sin aliento y me lleve la muerte en la acera de alguna ciudad, en los congelados de algún supermercado o sobre el polvo de alguna escalera repasaré cerrando los ojos las piezas que habré unido a mi puzzle...mientras sonrío.

Y además tiene sentido porque me recuerdo jugando con mi padre que me ayudaba a encajar las piezas y las primeras eran difícilísimas de colocar, porque cuando hay pocas todo es más inestable, encajan y se despegan enseguida llevándotelas con la yema. Sin embargo, cuando tenías muchas más piezas todo encajaba perfectamente, la estabilidad de todas las demás facilitaba las cosas y además te dibujaba una sonrisa enorme aproximarte al dibujo real, ver que todo estaba más lleno.

Y así es la vida; cuantos más amigos tienes, más deseos, más inquietudes, cuanto más te realizas en tu trabajo, cuanto más aprendes y más abres tu horizonte, más estable es tu vida y más feliz eres. A veces algo se despega o te hiere pero todo está tan conectado que no consigue quitarte la sonrisa.

En cambio, al vivir con pocas piezas y llevar una vida rutinaria con tu pareja, o con el único amigo al que recurres, o yendo al bar de siempre....te sume en la tristeza lo fácil que algo te hiere y te hace dependiente....


Así que seguiré jugando; quizá ahora, mi próxima pieza seas tú!

miércoles, 17 de febrero de 2010

Capítulo Cinco

Un lugar es un espacio en el que la gente va a hacer algo, que tiene una utilidad concreta y donde las personas se relacionan cotidianamente de forma activa. Son espacios como el cine, un bar o una oficina, donde se juntan diminutas existencias que hablan de los programas de la tele, que fingen amabilidad y sonríen bajo la apariencia de quien quiere dar a entender que está agusto.

Este tipo de espacios delimitan y limitan nuestra identidad, nos convierten en una parte más del sistema que nos anula y nos hace a la imagen y semejanza de algo que nadie ha creado. Como la fábrica de chinitos donde están todos trabajando al unísono repitiendo sus vidas día tras día. La vida y las relaciones en este tipo de espacios se vuelve banal, trivial, insípida, anodina, insustancial, superficial (una de sinónimos).

Sin embargo existen otro tipo de espacios, entre los que vivo y convivo tras su maravillosa existencia. Estos son los "no-lugares". Me explico:

Los no-lugares son espacios en los que multitud de personas se encuentran de paso, en tránsito hacia algún lugar de destino. Un ejemplo de estos sería un aeropuerto o una autopista. Son espacios sin significado, que no son destino de nadie sino el paso para llegar a otro sitio. Nadie va a un aeropuerto o a una autopista, son solo el canal o la vía hacia nuestro lugar de destino.

Y me enamoran.

Me enamora la vida y la espontaneidad de las relaciones que se crean en estos espacios, en estos no-lugares, en los que la gente no está preparada para interactuar con nadie, pues es un trámite, un casi, un a punto...

Porque me sigue enamorando pensar que lo maravilloso de la vida se encuentra en el camino y no en el destino, porque me resigno a abandonar la idea de que lo importante es el "cómo" y no el "qué".

miércoles, 3 de febrero de 2010

Capítulo Cuatro

Al llegar a cierta edad se mira uno ante el espejo para darse cuenta de lo miserable y absurda que se ha vuelto su vida, como la mosca que una y otra vez choca contra un cristal sin darse cuenta de lo que le sucede.

Y eso mismo cuenta "La elegancia del erizo", como al ser pequeños nos creemos lo que dicen nuestros padres y abandonamos nuestros deseos, y al llegar a adultos nos damos cuenta de nuestro error pero ya hemos gastado demasiadas fuerzas y lo pagamos con nuestros hijos. Y aunque es una bonita historia, no es verdad.

Siempre tengo presente la muerte como punto de partida. Creo que la muerte es la oportunidad para algunos de entender que no hay vuelta atrás, que nunca es demasiado tarde, que siempre se pueden coger las riendas de nuestras vidas, que tenemos el deber y la obligación de aprovechar todo aquello que la vida nos ofrece y que nosotros mismos hemos creado.

Por eso, cuando pienso en la muerte me doy cuenta de que poco importa el dinero que debes, el dolor de cabeza, las horas que con orgullo has pasado sin llamar a alguien, el cambio de trabajo, la carrera.....y me tranquiliza saber que nada es tan importante. Y me siento en el sofá, miro a mi madre y pienso que algún día no estará, igual que yo. Así que la miro y sonrío, me mira y me niega con la cabeza como queriendo decir que estoy loco o soy un payaso, me levanto y le doy un beso, me mira y no entiende nada, y yo, tampoco......

.....la vida consiste en una pasión límpia y finamente dramática....

viernes, 27 de noviembre de 2009

Capítulo Tres

Leo "El mito de Sísifo" mientras veo a Mercedes Milá en Gran Hermano acusar a una mujer de no defender a otra. Me deja sin habla. Y todos allí, aplaudiendo con fruición por los derechos de la mujer; nada más repugnante que ver machismo en el desprecio hacia a una mujer, o ver racismo en el insulto hacia a un negro. Ya sabes, guantazo a un negro es racismo, lo mismo a un blanco es una pelea. Maldito complejo de inferioridad no superado!

Y aquí estoy, escribiendo después de unas semanas bajo vuestra atenta mirada, la misma que ha pedido que escribiera algo más alegre. Y haré el esfuerzo.

Hay dos tipos de alegría y felicidad. La primera es la más cojonuda, es la que está en los libros de Bucay y de Paulo Coelho, la de un amigo que en tu problema de pareja te dice "sigue el camino de tu corazón", la de los niñatos que se aplauden a sí mismos de borrachera gritando "carpe diem" y a la mañana siguiente siguen siendo siervos de sus vidas, la de la Bíblia e Intereconomía, la felicidad de quien pone un crucifijo en la pared y la del que lo quita (hay que ver...)

Y luego está la mía: dibujar una casita en el ticket de una tarjeta de crédito, simular un orgasmo en un autobús, pintar en unas rocas, simular vender biblias vestido de traje, ponerle a mi madre el aire acondicionado a 30 grados en verano, mear en un lavabo o en la máquina saca-recibos de un parking, regalar el mismo libro a mucha gente, reclamar porque un chino te sirva "pulpo a la gallega", tirarse un pedo en la bañera y reirse muchísimo, decirle a un chico que "no tienes problemas, te los comes". decirle a 3 chicas "estais muy guapas las 4", disfrazarse de romano con un escudo de pizza romana, que te pidan en la terraza de un kebab "tienes coca-colas de lata?".....

Esa es mi felicidad, esa es mi manera: la diferencia. Así que seguid repitiendo vuestras vidas cada día, seguid haciendo lo mismo, no dejeis plano al descubrimiento, a la novedad, al disparate y al absurdo......y no pasara nada.

Morireis igual que yo, pero por Dios, que gracia tengo......

P.D: me meto un dedo en el culo, lo huelo y actualizo este blog...

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Capítulo Dos

INFELIZ CUMPLEAÑOS

Pongo una pizza en el horno y me siento en una silla de la cocina. Mañana es mi cumpleaños. Una de esas citas en las que la gente que no piensa como yo piensa de otra manera.

Mañana toca recibir felicitaciones. De gente que apenas te conoce, de gente que no te habla en todo el año, de gente que escupiría en tu cerveza y que mañana estarán más mimosos que nunca. Mañana es el día del engaño, de recordar que aquellos que en su día a día no son capaces de cuidarte ni de mimarte finjan ser tus amigos o mejor aún, que te quieran como no te han querido desde que te conocen.

Y tú a dar las gracias, que no hay que quedar mal.

Y es que ya todo me molesta, y es por mi culpa. Qué tiempos aquellos en que éramos jóvenes. Ahí está el problema, en que somos felices cuando no elegimos nada: cuando somos pequeños nuestros amigos son los de clase, vamos al colegio que nos asignan nuestros padres, hacemos el deporte que nuestros padres eligen, etc.... Esa es la felicidad de no tener que elegir, todo nos viene dado.

Pero al tener 16 o 17, empiezas a elegir tú: tu pareja, tus amigos, tu carrera, tu trabajo..... y ahí surge la ansiedad, nuestra incapacidad para valorar y tomar decisiones, y esa ridícula magnificiencia que sentimos cuando la decisión está bien tomada.

Así que a unas horas de mi cumpleaños, elijo callaros la boca, elijo que os resigneis a felicitarme, que me dejeis con mis pies y mis zapatos, con mis lágrimas y mi desidia.......como lo haceis los demás días del año. Infeliz cumpleaños!

viernes, 6 de noviembre de 2009

Capítulo Uno

Quiero un reloj digital de niño, en el que las agujas no me empujan a vivir más deprisa.

Desde que nací veo gente corriendo, enfados por teléfono, gente que llega tarde a su cita y caras largas en el supermercado.
Y yo ando con mi sonrisa, ando con mi corazón y con mis manos, sabiendo que esto algún día se acaba. Escucho al fanfarrón estúpido que alardea aconsejando "sigue el camino de tu corazón" o se escuda con la frase "carpe diem".
Ando despacio y con los puños cerrados como tú, papá. Me siento en el sofá con tu tranquilidad papá. Miro a la gente con esa sonrisa llena de paz. Como tú, papá.

Y te vas, y me enseñas que esto es un juego lleno de variables. Las cartas son hipotecas, impagos, recibos. Las cartas son la ansiedad, exámenes de febrero, "tengo que comprar ese pantalón" o "no me he dejado la cartera en el coche". Las cartas son que tu equipo de fútbol no gane, que llueva una interminable tarde de domingo o que en invierno oscurezca más temprano....

Y yo las miro, me río y sigo jugando papá. Porque nada es tan importante. Porque soy buena persona papá. Porque cuido y alimento de buenas palabras a los míos. Porque la única huella que se deja en la vida es la del rastro de una caricia. Porque no me tomo la vida demasiado enserio....

Sigo jugando papá, no ganaré la partida, pero seré buen jugador. Sigue el juego. Este inicio por ti. Porque sigue el juego, papá..

Empieza, MásdelodeNunca.....