sábado, 11 de agosto de 2012

Capítulo Diecinueve

Tener los ojos rojos, que se te ponga la piel de gallina, tener un morado en el muslo, una brecha en la cabeza, sudar indiscriminadamente, empalmarse......que fácil es interpretar lo que nos pasa por fuera y que rápido le damos explicación a lo que vemos en cada centímetro de nuestra piel. La cosa se complica cuando se trata de sentimientos, de pensamientos, de lo que nos pasa por dentro y que no deja ningún tipo de señal sobre nuestra dermis.

La vida es buscar cosas que hacer con ella, no hay otra forma de vivir que inventar razones para ello, y mientras pensamos y buscamos en nuestro pecho qué cosas nos gustan y nos apasionan, nos conducen a vivir en sociedad y a relacionarnos con "el otro", que es todo aquello que no eres tú.

 Sabemos muchas cosas de lo que sucede en la superficie del otro: valoramos su color de piel y sus manos, adoramos que tenga ojos verdes, de piernas esbeltas y con brazos fuertes...pero muy poco sabemos de lo que le pasa por dentro. Hace una semana compré una cámara, me informé cuidadosamente de sus prestaciones, zoom, diafragma, la comparé con otras cámaras, pregunté a diferentes vendedores si era la que me correspondía para el uso que quería hacer de ella....

 Uno se entrega de una manera absoluta cuando conoce todas esas prestaciones que le van a suponer un bien, sin embargo cuando se trata de "el otro" la cosa cambia, deseamos sin conocer nada y nos volvemos carretillas vacías:

- Un niño que iba con su maestro por un camino entre montañas fue preguntado en medio de aquél ensordecedor silencio si podía escuchar algo que le llamara la atención. El niño dijo tras concentrarse unos segundos que escuchó una carretilla. A lo que el maestro respondió, -efectivamente, una carretilla vacía. El niño le miró sin entender mucho, pero al pasar diez minutos vio a un lado del camino una carretilla vacía, lo que le empujó a preguntar al maestro cómo sabía que efectivamente estaba vacía. El maestro le respondió: - porque cuanto más vacío está algo, más ruido hace.

 Y eso mismo hacemos con el otro, conocemos a alguien y hacemos mucho ruido! Le deseamos, nos encanta y nos ilusionamos, pero sabemos poco más que el color de piel, la mirada que tiene y lo que esa sonrisa provoca en nuestra necesidad de ser amados. No somos más que carretillas vacías y queremos dar y entregar mucho haciendo mucho ruido antes de saber si la otra persona lo merece o se lo ha ganado.

 Pero uno se acostumbra al impacto, el ser humano se acostumbra a todo y lo que nos maravillaba un día, deja de hacerlo; pues el mundo está lleno de cuerpos esbeltos, nuevas sonrisas, nuevas emociones enfocadas en nuevas miradas... Y todo ese ruido se convierte en poco tiempo en un gran silencio que veían quizá todos los que te rodeaban, porque como bien se sabe "ven antes el humo los que están fuera que las llamas los que están dentro".

 Y él o ella acaba esta historia diciendo no tener suerte, omitiendo que solo el tiempo pone en su sitio todo el significado de lo que es el otro y lo que le da. Y hasta que el tiempo coloca todo hay un sinfín de incomprensiones, pero debes saber que no existen los problemas sino los ignorantes. Tú no tienes un problema con nadie, tú simplemente ignoras lo que piensa esa persona, los motivos que tiene para decirte lo que te dice, ignoras saber lo que siente esa persona porque te pasas la vida prediciendo lo que crees que piensa el otro, y quizá de preguntarle no sabría ni qué contestarte, porque el otro hace tiempo que sabe que te enamoraste de sus ojos, de su piel y de su sonrisa...

...y no sabría qué contestarte porque sabemos lo que significa tener los ojos rojos, que se te ponga la piel de gallina, tener un morado en el muslo, una brecha en la cabeza, sudar indiscriminadamente, empalmarse....pero nos cuesta demasiado entender lo que nos sucede por dentro....






jueves, 9 de agosto de 2012

Capítulo Dieciocho

Tengo mis costumbres, mi manera de hacer las cosas, de sentirlas y de vivirlas. No me gusta desayunar nada cuando me levanto pero me abraza el deseo de comer a media mañana. Voy a trabajar, me siento en el sofá y descanso. Leo un poco y escribo otro poco. Voy a tomar algo con mis amigos o a hacer deporte, ceno y me sumerjo en la noche divagando por internet o en cualquier otra cosa. Me voy a dormir tarde y me levanto mal por la mañana jurando y perjurando que no volverá a pasar....

 Y es que hay tantas cosas que no conocerás de mí... A veces pienso en ello, en lo bonito que sería que vieras en lo que me voy convirtiendo, en que sería bonito tener una conversación contigo, en que sería bonito hacerte sonreír con una de mis cosas o de mis bromas, en que sería bonito dar un paseo contigo, hablar de fútbol o encontrar a viejos amigos; sería bonito que me vieras reír a carcajadas, que me vieras enamorado, que me vieras en el reflejo de un cristal mientras lloro o que me abrieras la puerta después de un largo viaje....

...pero no estás, y me hubiera gustado papá...

viernes, 22 de junio de 2012

Capítulo Diecisiete

Después de tener 5 hijos y pasados 7 años desde el último, mis padres reunieron fuerzas para obsequiar al mundo con una maravilla de rasgos levemente arábicos y con un ingenio fuera de lo normal por demérito de los demás. Era yo, nací unos 9 meses después de que se dejaran llevar.

 Mi padre no me miró jamás sin sonreirme y mi madre me ha mirado ya de todas las formas posibles, siempre con mucho amor y la mayoría de veces con perplejidad ante lo que ve. La diferencia de edad con mis hermanos ha hecho que desde pequeño fuera muy observador, aprendiendo muchas cosas de ellos. Aprendí a tener entre 15 y 27 años solo con 8; largas esperas para conseguir ir al baño, ver a gente fumando a escondidas con mirada de "te voy a joder las comidas de aquí a que te vayas de casa como digas algo", hacer los test de "cómo conquistar a tu chico" de Cosmopolitan y Glamour mientras defecaba felizmente para disgusto de los demás (me refiero a la espera no al olor)...

 En lo personal, me tiraba pedos en la bañera y reía como un tonto, también me reía mucho cuando me los tiraba fuera de ella. Escribía cartas de amor a alguna vecina y a alguna chica de clase con unos 10 años hasta que fui correspondido por una de ellas y descubrí que no sabía porqué lo hacía, al igual que ahora..

 De pequeño pensaba en la muerte, la idea de dejar de existir me estremecía hasta que tuve una enfermedad de corazón y la deseé. Viajé muchísimo, por Europa y fuera de ella, sintiendo una emoción incomparable cuando leía el nombre de alguna ciudad o pueblo que me resultaba nuevo y extraño. Durante ese tiempo tuve ansiedad, tuve sexo, leí muchísimo y vi marchar a mi padre.

 Viví ciertos hechos traumáticos que me han convertido en una persona que analiza mucho las cosas, que le da importancia a cosas que no la tienen para la gente normal y que no le da ninguna a cosas por las que la gente generalmente se vuelve loca. No creo en primas de riesgo, en idiomas de estado, ni en operación bikini...creo en la raíz, en las cosas de verdad, en las sonrisas.

 Dejo notas bajo la arena o entre las piedras, con reflexiones o frases que me parecen interesantes allí adonde voy. Dejo alguna moneda en una cabina telefónica para la sonrisa del que la encuentra y murmura lo imbécil que es el que se la ha dejado. Dibujo una casa, árboles y un camino con un sol en la esquina izquierda cuando pago con tarjeta, bajo la atónita mirada de la dependienta con la intención de sacarla de su mediocre rutina. Miro fijamente a los ojos e incomodo hasta reventar, hago la pregunta inadecuada pero a la vez importante y recordable.

 Protegido por ser el pequeño de seis hermanos y por ser el último superviviente que vive bajo el cobijo de su madre, tengo algunos rasgos de inseguridad que se han acentuado bajo algunas vivencias desagradables. Tengo muchas caras, como el resto de seres humanos soy muchas cosas. Me gusta la paz como le gustaba a mi padre y me gusta hacer reir a los demás, pues la vida se cuenta por las veces que tu labio inferior (hablamos de la cara) se aleja de tu nariz; aunque si eres chica la vida también se cuenta por las veces que tu labio inferior se aleja de tu nariz, aunque con cuidado...

 Soy especial, no sé si mucho más especial que otros, pero me gusta como hago, me gusta lo que saco de los demás y lo que aprendo de todos y cada uno de vosotros. Este soy yo, puesto que me lee mucha gente que me cree conocer y otra que no me ha visto jamás. No soy nada más que un montón de piezas, de trocitos de experiencias que os cuento hoy sin ánimo de haceros sonreir ni reflexionar.

 Solo soy yo, es una hemorragia de satisfacción que me conozcais. Espero conoceros pronto, que no temprano....

jueves, 19 de abril de 2012

Capítulo Dieciseis

No quiero más anteojos, ni toallas de mano, ni sillas de escritorio, ni botellas con tapones de rosca...supongo que por ello escribo aquí entre las rocas de la playa, porque necesito conectar con lo verdadero, con lo que todavía no ha tocado mucho la mano del hombre.

Tiene gracia que allí donde no se pueda respirar sea dentro del agua cuando lo verdaderamente putrefacto está afuera. A mi alrededor todo son caras sonrientes, cámaras de fotos y un eterno espiral de primavera que reposa en la arena. Pero para llegar hasta la playa debo cruzar un parque lleno de zombies, sortear gentes que van de casa al trabajo y del trabajo a casa con sus caras de crudo invierno, y tropezar con seres angustiados porque no llega el autobús o porque llegan tarde a su cita. Para llegar a casa debo sortear una vez más el “experimento de la cárcel de Stanford”.

Con el fin de entender mejor los conflictos producidos en algunas cárceles norteamericanas se seleccionaron 24 voluntarios para realizar este experimento; la mitad de ellos haría de guardianes con la misión de dirigir una prisión ficticia, la otra mitad debería actuar como prisioneros, dejando sus ropas y asumiendo una nueva identidad. El propósito era descubrir si era la personalidad de los participantes o el entorno lo que predisponía a llevar a cabo actitudes violentas, si es que así se producían.

El experimento se descontroló rápido ya que los guardianes abusaron de su poder humillando cada día más a los prisioneros: haciéndoles dormir desnudos en el suelo, limpiar con sus manos los retretes, no darles de comer durante días y todo tipo de vejaciones. Con el paso de los días algunos prisioneros necesitaron atención psicológica y otros tuvieron que abandonar el juego tras ser golpeados. Finalmente, tuvieron que poner fin al experimento antes de tiempo porque la integridad física y mental de sus participantes corría serio peligro...

...A guardianes y prisioneros (elegidos por ser blancos y estar debidamente formados) se les fue de las manos el experimento, metieron la moral en un cajón que cerraron con llave y se creyeron demasiado su papel. ¿Y no hacemos nosotros lo mismo? ¿No nos estamos creyendo demasiado las reglas del juego? ¿Somos tan solidariamente imbéciles que permitimos jugar a un juego que no gusta a sabiendas de que nos toman el pelo?

Prima de riesgo, banqueros que te dejan morir en la calle porque pierdes tu trabajo, policías de la ORA, porteros de discoteca a quienes no les gustan tus zapatillas, recortar al pueblo y subirse el sueldo, atención al cliente de compañías telefónicas, conductores de autobús que no se paran si estás a 3 metros de la parada... ¿no se nos está yendo de las manos?

BORRA todo lo que sabes, todo lo que has aprendido, todo lo que has asimilado como correcto o incorrecto.

IMAGINA que de pequeño te dicen que la vida es todo lo que hay en el mundo y que todo lo que existe es para todos los que viven en él. Un mundo en el que por estar en él tienes derecho a techo y a comida, con la única obligación de aportar algo a la sociedad para que cada día sea aún mejor vivir en ella. Un mundo en el que despiertas y no hay debates estériles, donde nadie habla de la prima de riesgo ni del Banco Central Europeo.

LEVÁNTATE mañana y comenta con tus amigos que la única razón por la que todo el mundo no tiene luz y agua es porque el que dirige las empresas de luz y agua no quiere. Hay abundancia de todo y para todos. Comenta que el dirigente de las empresas de luz y agua nació igual que tú, que se masturbó (quizá no tanto como tú) y que también se estremeció de pequeño escuchando noticias sobre desastrosas injusticias en muchas partes del mundo. Todos nacemos iguales...

MUÉRETE sabiendo que eres irrepetible, que ya has nacido y que morirás algún día para no existir jamás, y que lo único que te queda es luchar por la vida antes de enviar 500 links más sobre injusticias, sobre despropósitos políticos....alimentando aún más esta insoportable solidaridad de imbéciles que creamos día tras día...


Fingimos estar vivos y elegimos morir nada más nacer...

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Capítulo Quince

"Cada día trae en sí la eternidad"

A los 17 años empecé a tener crisis de ansiedad, día tras día me acostumbraba a la sensación de estar tranquilo y tener a mi corazón bailando sin parar bajo lo que todavía era una finísima capa de piel. Me aterrorizaba la idea de que esto me sucediera siempre y recuerdo que solía preguntarme: "¿esto cuando tenga 30 años todavía me pasará?"

Recuerdo que iba a echarme agua a la cara y me miraba en el espejo del baño. No era la ansiedad misma lo que me provocaba malestar, sino verme a mí, mirarme fijamente y asumir que yo era ese y que era así. Fue entonces cuando empecé a reflexionar sobre el tiempo y sobre el malestar que me suponía pensar en la ansiedad que tuve ayer y el temor a sufrirla mañana.

El tiempo a partir de ahí no era un momento en el que yo estaba o residía, no era un período en el que yo hice o dejé de hacer cosas; era solo un período en el que yo pensaba, en el que yo enfocaba mi pensamiento. Es por esto que el ser humano es el único animal que puede sentir la misma ansiedad viviendo una situación traumática como imaginándola, porque estamos contínuamente enfocando nuestra atención a cosas que ya han pasado o que pasarán. Y esto es el resultado de nuestra infelicidad.

Nos olvidamos del presente, olvidamos todo aquello que estamos viviendo porque vivimos paralizados por el pasado y el futuro. Las cosas por las que nos sentimos culpables, que son las expresiones de cosas que hemos hecho en el pasado, nos paralizan para tomar decisiones en el presente. Y las cosas que nos preocupan, que son cosas que no han pasado todavía y que pertenecen al futuro, también paralizan nuestras decisiones presentes.

No olvides que la vida es un largo camino donde si miras hacia atrás o demasiado hacia adelante, tropezarás con las piedras que no puedes ver bajo tus pies. Se es más feliz cuando uno vive y goza de lo que tiene en cada momento, porque toda la vida es ahora; desde esta perspectiva no existe el pasado ni el futuro porque siempre es ahora, ahora, ahora, ahora... (como dijo el poeta, "hoy es siempre todavía")

Así que amigos, disfrutad hoy. No penseis en lo bueno que está por venir porque si lo haceis no os sorprenderá ni lo disfrutareis cuando suceda. No penseis en lo malo que llegará porque sufrireis por ello mucho antes de vivirlo.

Vive hoy y solo hoy, porque si te preocupas o te culpas, si piensas en el pasado o en el futuro, dejarás de disfrutar de lo que tienes hoy para acabar mirándote en el espejo buscando lo que ha fallado y lo que fallará, como hacía yo con 20 años....


P.D: sé responsable de ti mismo, no puedes cambiar lo que has hecho, pero cuando acabes de leer esto puedes empezar a cambiar lo que harás!

sábado, 15 de octubre de 2011

Capítulo Catorce

Se encierra a 10 monos en una jaula, en el centro de la cual hay una escalera que permite alcanzar una cesta con plátanos. Cuando alguno de los monos se dispone a subir la escalera para coger plátanos se les da a todos una ducha de agua helada para tratar de impedirlo. El suceso se repite durante los siguientes días hasta que al final, cuando uno de los monos se dispone a subir la escalera los demás le dan una paliza para que desista de su intento y no recibir el agua fría, ya que han asociado la idea de subir la escalera con el agua fría.

Entonces se saca a uno de los monos de la jaula y se mete a uno nuevo que no ha participado en el experimento; el nuevo simio al entrar se decide a coger la cesta de plátanos, pero antes de que eso suceda los demás le dan una paliza ante la posibilidad de recibir una ducha fría. De esta forma van sacando sucesivamente monos de la jaula y van entrando monos nuevos que no han participado en el experimento, repitiéndose las acciones de querer coger los plátanos y la sucesiva paliza ante ese intento.

Llegó un momento en que todos los monos del experimento inicial habían sido sustituidos, pero el comportamiento seguía siendo el mismo: cuando alguien intenta subir por la escalera todo el grupo le da un paliza. La paradoja de esto es que sin embargo, ninguno de estos monos sabe por qué lo está haciendo! Han aprendido que hay que hacerlo porque lo han visto de los demás, pero ninguno de ellos ha vivido una ducha fría...

¿Y no es eso precisamente lo que hacemos los humanos? Repetir día tras día vidas sin preguntarnos si lo que hacemos es lo que deseamos...pero vivimos y andamos por la vida mirando al de al lado, desde que nos despertamos hasta que nos vamos a la cama sin preguntarnos al acostarnos: ¿qué he hecho hoy para que me día valiera la pena?

El humano de hoy estudiará una carrera que tenga salidas, no le gustará pero tendrá un trabajo, que tampoco le gustará. Se casará con una mujer que sí le gustará, al menos al principio. Le pondrá los cuernos probablemente y celebrará como si tuviera un aumento de sueldo que le deje ver el fútbol con los amigos; pero no la dejará porque sin ella no puede pagar la hipoteca que tienen a 40 años. Casa que les gustó con 27 años y tendrá que gustarles toda su vida por cierto.

Tendrán hijos, no como resultado de su amor sino como respuesta a que solo ellos pueden salvar sus vidas. Los pasearán por la calle con cara de asco, ella tres metros por delante de él, él resoplando tres metros detrás de ella. Ella saldrá lo más tarde posible del trabajo para llegar lo más cercano posible a la hora de cenar. Cenarán en el salón porque hay televisión que rompe muy bien el silencio. Ella se conectará al facebook colgando fotos del verano del mismo puto hotel al que van todos los veranos. Dirá "feliz navidad" como cada año y felicitará por un cumpleaños a un viejo amigo con el mismo link de "Parchís" que le ha puesto ya a 50 personas el último mes. Hablará con sus hijos, con vecinos y amigos y repetirá unas 40 veces al año la frase: "aprovecha tú que puedes". Y finalmente morirán ambos, fingiendo haber estado vivos mucho antes de que murieran sus cuerpos.....


Y mi psiquiatra me preguntó: "¿tú cuando tienes ansiedad?". A lo que respondí: "tengo ansiedad cuando me creo toda esa mierda, cuando me creo que tengo que salir de casa antes de los 30, cuando me intentan convencer de que antes de los 40 hay que tener hijos sí o sí, cuando me explican que tengo que trabajar en algo relacionado con lo que he estudiado. Tengo ansiedad cuando desean para mi que tenga un trabajo estable y esté metido en la misma oficina 40 años de mi vida. Tengo ansiedad cuando olvido que tengo mis propias normas, que se come cuando uno tiene hambre y no a la hora de comer..

Y me pregunto....y si hicieras lo que realmente sientes? Y si te enfrentaras una vez al mes a algo a lo que le temes? Y si sonrieras y dijeras gracias y quisieras a la gente? Y si me dejas vivir en paz, pobre imbécil....


P.D. "Era ese tipo de persona, que se pasa su vida haciendo cosas que detesta, para conseguir dinero que no necesita y comprar cosas que no quiere, para impresionar a gente que odia..."

martes, 20 de septiembre de 2011

Capítulo Trece

Mi primera experiencia con la muerte se llama "butaca de urgencias". Ese día el corazón me latía con una dureza indescriptible, me fundía en la butaca de ese centro médico mientras mi madre me agarraba de la mano. En ese momento no sabía si era una crisis, un infarto o un esguince de tobillo, pero miré a mi madre y le dije que me moría mientras dibujaba un reloj de Dalí con mi cuerpo. Mi segunda experiencia con el otro barrio se llama "papá" y no tuvo que ver precisamente con su muerte. Me fui a dormir y entre suspiros y algún sonido desgarrador me encontré con él y su mirada blanquecina fijada en el techo; no sabía si se moría, si era un desmayo o una bajada de azúcar, pero en aquél momento entendí lo que significaba "jamás".

"Jamás"...en ese momento entendí mientras tenía delante mío su cuerpo inmóvil que ya no me abrazaría, que no me hablaría ni le vería llegar de su caminata con su chándal azul. Le estaba mirando a los ojos a unos centímetros, aunque sus ojos abiertos no veían los míos; tenía la sensación de estar mirando la inmensidad de la palabra "jamás", mi padre y todo lo que él hacía se podía quedar ahí..

Años después me sudaban las manos. Estaba sentado en la butaca de mi psicólogo y me sudaban las manos. Fue hace unos 8 años y yo estaba allí sentado, con esa sensación de estar sentado delante de alguien con quien no te puede pasar nada malo. Pero ese día estaba bastante agitado, reflexionando sobre muchas cosas y lo que me dijo fue para mí el principio de todo: "necesitas ocupar todo tu tiempo haciendo cosas, aunque no te gusten, pero que te impidan pensar".

No me extrañó esa idea pues los políticos han convertido nuestra vida precisamente en eso, en un conjunto de sucesos repetitivos, mal pagados e improductivos que nos dejan echando raíces en el sofá hasta acostarnos de nuevo. Es más, años después leí de Luke Rhinehart(psiquiatra) que estaba cansado de normalizar a la gente. "Convertir a gente con ansiedad y depresión en seres que ni sienten ni padecen, que han reducido la vida a un contínuo "hacer cosas" y la felicidad a la ausencia de dolor".


Pero yo creo que la vida hay que pensarla y me niego a ponerme a hacer cosas para no pensar. La esencia de la vida reside en ser consciente de cosas, en pensar cada paso que se da y saber hacia que lugar nos dirige, en hacerse responsable de las decisiones que hemos tomado, pero sobretodo en recordar esas dos situaciones que he explicado antes. Porque ahora tú leerás esto , pero la realidad es que no lo harás conectado a la vida, conectado como cuando algo te toca la fibra, conectado como cuando vienes de un funeral, conectado como cuando te llaman del hospital porque un familiar cercano tuyo está agonizando.

Así que lee esto de nuevo, porque la vida es un paréntesis en la eternidad. Vive cada momento con la crudeza de ser consciente de las posibilidades de estar muerto o de estar vivo. Yo me encargaré en los próximos capítulos de hablar de la responsabilidad de nuestros actos, de lo que significa el presente y de la capacidad creadora que tiene nuestro cerebro. Yo solo quiero escribir y estudiar sobre las cosas que nos permiten ser más felices, y aunque mi blog te parezca pesimista solo es por tu percepción de que la palabra "muerte" es más fea que la palabra "albaricoque".

Esos dos momentos son mi carta de presentación, no soy nada más que eso, todo lo demás ni me define ni soy yo....

domingo, 22 de mayo de 2011

Capítulo Doce

"Un pueblo que no sabe leer ni escribir es un pueblo fácilmente manipulable"

La definición exacta y precisa de "democracia" es: doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno o predomino del pueblo en el gobierno político de un Estado.

El problema subyace en que el pueblo hoy no tiene una intervención predominante en el gobierno de su Estado. Hoy lo que sucede es que votamos a una persona para que ella tome todas las decisiones que estime oportunas durante 2 o 4 años, lo cual es como pagar al pintor para que pinte TUS paredes del color que quiera.

Hasta aquí tenemos un problema, pero podría no serlo del todo si no fuera porque la gente vota por cosas como: a mi este político me cae bien, éste solo se queja, yo es que vivo bien, en el mitin me dieron paella, a este otro no lo conozco.......


Así que yo propongo lo que existía hace unos 2.500 años en Grecia, resulta que había una democracia representativa que es la esencia del concepto "democracia" que he mostrado antes. La gente se reunía en la plaza y votaba las decisiones que le incumbían, entonces el político se erigía en portavoz de estas votaciones, diciendo en voz alta lo que el pueblo había votado.

Y eso propongo, que los políticos representen las decisiones del pueblo. Que tú y yo votemos por como queremos las calles y las autopistas, por si debe haber más polícia o menos en un parque de mi barrio, que votemos por aquellas cosas que nos importan y que no las elija un señor que jamás ha pisado mi barrio. Que hagamos del mundo aquello que nosotros queramos y no lo que otros decidan que sea.

Pero si esto no sucede...

Debemos enfocar la política actual de otra manera. Así que primero libertad-guiada. Qué quiere decir esto? Tenemos la libertad de votar y participar en política, pero digo que esta libertad debe ser guiada porque debemos formarnos para ello. La política debe ser una obligación, no solo un derecho. Por ellos debemos estar formados en saber lo que significa izquiera o derecha, en saber lo que propone un partido o lo que propone otro. Porque nuestro voto tiene que ser útil!

Igual que alguien conduce si se ha sacado el carnet de conducir, alguien vota si ha pasado el examen que dictamina que entiende y sabe las propuestas que se presentan. Lo siento, mi voto no puede valer lo mismo que el de un chico que se llama Jonathan, que sale de "El que Faltaba" a las 4h de la mañana y dice "voy to loco" o "haiga"....

Si queremos un gobierno culto, justo, preparado.....debemos ser cultos, justos y preparados... Mientras el 99% se manifestaba en contra de la guerra de Irak hace años, seguía habiendo en los periódicos notícias de robos y de violencia doméstica......Un político toma decisiones que incumben a muchos, pero no son mejores de las que tú, maltratador, ladrón, mentiroso y estúpido....tomas en tu casa..

Me sabe mal decir que la política es una mierda, pero solo es el fiel reflejo de lo que haceis en vuestras casas....

sábado, 14 de mayo de 2011

Capítulo Once

Yo no era ni estaba y de repente estoy aquí, nací y me arrojaron a un mundo de reglas y convencionalismos que debía acatar, "lo tomas o lo dejas". Y por lo visto lo tomé...pero me pareció raro, algo olía mal...

Siempre imagino que vivo en mi propio "Show de Truman", que todo está colocado y dispuesto de tal manera para que yo lo disfrute, que soy el personaje principal de esta obra y que vosotros sois solo actores secundarios. Paseo por las calles y veo pasar a gente que seguramente solo tengan en su guión que deban cruzarse conmigo y ni siquiera van a ningún sitio, aunque eso sí, deben llevar esas caras tristes y esos rostros de ansiedad como si llegaran tarde a algún sitio sobre sus pies y sus zapatos.

Y de niño vosotros erais mucho más divertidos, decías lo que os venía en gana sin importaros lo que pensara la gente. Un insulto o un pedo era algo tan honesto como decir esas obligadas "gracias" que os obligaban a decir vuestros padres. Actuabais de corazón sin razonar por un momento la moralidad de las cosas, lo bien o mal que podía estar algo.

Y de repente un día, zas! os cambian el guión y empezais a aparentar. Días antes como niños que erais no parabais de preguntar sobre cada cosa que no entendíais pero este día cambiasteis. Quedé con alguno de vosotros en un parque donde ningún árbol llevaba un precio ni había restos de embalaje (la verdad que para esto los de producción de mi obra de la vida eran muy cuidadosos), y ya erais de otra manera. Si os preguntaba algo siempre simulabais saberlo y si yo vivía una experiencia vosotros ya la habiais vivido anteriormente. Era un asco!

Menos mal que algún día nos emborrachábamos y volviais a ser vosotros mismos, volvíais a soltar palabras con el pecho sin que pasaran el filtro de vuestra cabeza. Pero uff, no parais de quejaros. A pocos de vosotros os ha sorprendido la muerte de un familiar o la enfermedad de un ser querido a las 4 de la tarde de un miércoles, sin embargo viviis angustiados por lo que creeis que pasará. "Y si pasa esto.." "yo creo que lo otro".....uff, me poneis nervioso.

Ah, y lo peor de todo es veros tomar decisiones. Os pasais meses enteros intentando seducir a gente que no os demuestra absolutamente nada, ni un ápice de cariño ni de afecto. No parais de sufrir y de pasarlo mal porque esa persona os trata mal pero os escudais en un graciosísimo: "ya, pero es que yo le quiero". Conseguiis empezar una relación que se acabará meses después y odiareis a esa persona de la que ahora direis: "es que has cambiado"...... Y teneis esa poca decencia de no asumir que la mayoría de las cosas malas que os suceden las habeis generado vosotros con vuestras decisiones! Me dejais sin habla....

Y yo sigo escribiendo en mi portátil en un medio que se llama internet que quizá ni exista o hayan creado para mi, mirando en una red social gente que dice que hace cosas, que repite sus vidas diciendo frases del tipo: "por fin es viernes" "durísimo síndrome post-vacacional" "feliz año a todos". Feliz año a todos? pero tú eres imbécil?

Me preocupa el gregarismo, que la gente haga lo mismo cuando toca, que mis vecinos salgan en puente, de verdad....este mensaje es para el director de mi película, le pediría que gastara menos en este burdo rebaño de actores secundarios que inundan mi vida y que gasten más dinero en guión, en el texto, porque sino fuera por mí esta vida sería muy aburrida.....

Menos mal que para salvar la audiencia te pusieron en mi vida hace tres meses, a ti, solo a ti....

martes, 18 de enero de 2011

Capítulo Diez

Hace unos días andaba por la calle pensando en esa descripción minuciosa que hace Salinger en "El Guardián entre el centeno" de Holden Caulfield golpeando a su compañero de habitación en el baño del colegio; de verdad que últimamente pienso unas cosas rarísimas...

Y este blog habla precisamente de eso, "Másdelodenunca" es la descripción de todas aquellas cosas que pensamos pero que nunca ven la luz, eso es precisamente lo que nos define: las barbaridades que frecuentan nuestra cabeza. Nuestros actos al final solo son el resquicio de aquello que tenemos valor de hacer. Y esa es la palabra clave de esta actualización, la palabra "valor".

Yo soy lo que pienso, soy todo lo que se me pasa por la cabeza, que luego tenga el valor o no de hacerlo es pura fachada, una idea imperfecta de lo que soy. Por eso cuando nos describimos a nosotros mismos nos damos cuenta que no hacemos nada de todas aquellas cosas que en teoría decimos que nos gustan.

Somos fieles a nosotros mismos cuando acortamos la distancia entre aquellas cosas que pensamos y las actuaciones que llevamos a cabo. Tiene que haber una correspondencia vital entre nuestros pensamientos y nuestros pasos, porque somos eso, un animal sentimental al que frenamos contínuamente.

Valor! Valor para tratarnos a nosotros mismos igual que tratamos a los demás cuando tienen un problema. Porque vemos todo con claridad matemática cuando les pasa algo los demás, pero cuando nos pasa a nosotros nos faltan herramientas. Valor para acoger como buenas decisiones cosas que sabemos que nos hacen felices. Valor para dejar de fumar si sabemos todos que es malo. Valor para dejar de decir: "si yo sé que lo mejor para mi es eso, pero es que...."

Pero valor de verdad! Valor de hacer sin testigos lo que uno haría ante todo el mundo. Valor para mirarnos y juzgarnos como juzgamos a los demás!

El otro día hablaba con un amigo mío enfermo de Alzheimer, nos reíamos al comentar como la gente se sumerge cada día más y más en sus problemas aunque tenga la solución delante de su cara. Él me decía que si tuviera la respuesta a sus problemas como tenemos la mayoría de nosotros, si hubiera una pastilla o algo que le hiciera sufrir pero que le acabara curando.....

Le sonreí, y seguimos hablando de El Guardián entre el centeno; "quizá lo único bueno de tener alzheimer -le dije, es que puedes leerlo 50 veces y disfrutarlo siempre como si fuera la primera vez....."

Me sonrió, y vine a casa para actualizar mi blog....