Yo soy tú.
Algunas personas me han dicho abiertamente que no me leen, que "no están para historias", sin embargo cruzan conmigo relatos que tienen la misma sensibilidad y el afán de respuestas que escribo por aquí.
Este post es para ti, que sufres, que a veces te sientes frágil o que a veces crees desmoronarte sin razón alguna. Voy a exponer mi aprendizaje en base a la relación entre lo que sentimos, lo que pensamos y lo que hacemos.
Corresponde a una sesión de Psicología que impartí en base a mi experiencia personal y profesional hace poco para 2º de Bachillerato. De verdad, no leas esto si no te interesa, pues el relato no es bueno ni malo, solo la mirada desde tu mochila lo completa. Seré breve.
-SENTIR-
No huyas. Siente sin miedo aunque sea el miedo.
Las emociones nos dan información para tomar decisiones, por ello no son ni buenas ni malas, son adaptativas. Coincidirás conmigo que sentir miedo puede ser terrorífico y desagradable, ¿pero qué otra cosa se puede sentir cuando nos enfrentamos a algo que nos aterra o que simplemente se aleja de lo que conocemos (o lo que llaman la zona de confort)?
Siente, siente sin miedo aunque sea el miedo. En la vida nos situamos en posiciones de debilidad o de fortaleza, y la ansiedad en la mayoría de ocasiones deviene cuando nos mostramos fuertes o débiles cuando no toca. En los momentos difíciles llora, pide ayuda. Es lo más honesto, es lo que toca.
Abre la puerta a la emoción pertinente en cada momento y siéntate en el sofá para estar con ella sin invitarte a hospedarla. Naturaliza las emociones. Llora cuando hay que llorar para reír cuando toca reír.
La gestión emocional es como la navegación. Aprende a escucharte cuando no hay olas, cuando tu nivel de ansiedad es suave a través de sus manifestaciones físicas; si no lo haces, cuando al mando de tu embarcación haya una buena tormenta ya será demasiado tarde... ¡No se puede aprender a navegar con tantas olas!
-PENSAR-
No eres aquello que piensas. Éste es el aprendizaje más importante que puedes hacer, el de no identificarte con aquello que piensas.
Imagina que tengo pánico a las agujas y mañana me voy a vacunar. La emoción que aparece es el miedo, y con ella vienen sus acompañantes: los pensamientos. Tú no eliges los pensamientos que vienen a tu cabeza (pocas veces lo haces), son ellos los que vienen a ti.
Y cuando aparece el miedo los pensamientos que se activan son los de incapacidad, negatividad futura y mala imagen de uno mismo. De verdad, no valores si duelen o si crees volverte loco; lo normal cuando hay miedo es que aparezcan estos pensamientos.
Créeme, no vas a volverte loco, pero debes entender que los pensamientos sirven para protegerte. Cuando uno tiene miedo las alturas, no es a las alturas a lo que teme, sino a las cosas que se le pasan por la cabeza cuando se encuentra en las alturas.
A veces piensas que te "comes la cabeza", pensamientos repetitivos que aparecen sin cesar. Funcionan así porque intentas evadirlos manteniéndote ocupado. Ponles un cierre, entiende su significado y ahora sí, ponte a hacer cosas. No eres lo que piensas....
-ACTUAR-
Aquí es dónde más margen tienes de decisión. Decía Serrat que no es lo que sufres, sino cómo lo sufres. Solo entiende esto: busca el equilibrio.
Ante el malestar no te sumerjas con la emoción bajo las sábanas, tragando techo y sin salir de casa. Tampoco te olvides de ti distribuyendo todas las horas del día con ocupaciones porque al final del día, te encontrarás contigo.
Busca el espacio para estar con tu emoción, ten una cita con ella. Pero cuando tú quieras. Dile a la emoción que les das un espacio concreto de tu día, pero que luego te vas. Conéctate con la emoción y llora si es necesario, pero porque les dado una cita de 10 minutos al día, no porque te vaya secuestrando a su antojo.
Escribo esto porque vivir no es fácil aunque sea maravilloso. "Porque hay que pasar por una fase en que aún no se tiene todo lo que se busca, pero dónde ya ha habido necesidad de abandonar parte de lo que se tenía"....
lunes, 26 de junio de 2017
martes, 23 de mayo de 2017
Capítulo Cuarenta y Seis
"Cuando miras al abismo, el abismo también te mira a ti". Friedrich Nietzsche
No leas esto. Si no tienes cinco minutos de silencio no leas esto. Apaga la tele, ve a un lugar tranquilo, elige el momento apropiado. De verdad te lo pido, hazte el favor, y si no puedes, no leas esto.
Lo que más me gusta de vivir frente a un hospital es que me recuerda que no estoy en él. Desde mi ventana se intuyen dolores, familiares que no duermen, comida sin sal y tarjetas sanitarias. Como al volver de un funeral o al ver a viejos amigos, este edificio me propone estar conectado a lo verdaderamente importante.
Recuerdo que alguna vez me han preguntado por mi principal virtud: "la consciencia de finitud", respondo siempre sin dudar. Algún día no estarás, de verdad te digo, no estarás. ¿Qué valor tendrían las cosas si fueran para siempre?
Empieza ahora, antes de acostarte o al despertarte. Decide, porque si no lo haces alguien lo hará por ti. Imagina que tienes un biógrafo, no te hagas pasar la vergüenza de no tener nada que contarle al mundo.
¡Atrévete! Y disfruta...
Disfruta porque incluso para el que sufre, la vida se acaba demasiado deprisa...
No leas esto. Si no tienes cinco minutos de silencio no leas esto. Apaga la tele, ve a un lugar tranquilo, elige el momento apropiado. De verdad te lo pido, hazte el favor, y si no puedes, no leas esto.
Lo que más me gusta de vivir frente a un hospital es que me recuerda que no estoy en él. Desde mi ventana se intuyen dolores, familiares que no duermen, comida sin sal y tarjetas sanitarias. Como al volver de un funeral o al ver a viejos amigos, este edificio me propone estar conectado a lo verdaderamente importante.
Recuerdo que alguna vez me han preguntado por mi principal virtud: "la consciencia de finitud", respondo siempre sin dudar. Algún día no estarás, de verdad te digo, no estarás. ¿Qué valor tendrían las cosas si fueran para siempre?
Empieza ahora, antes de acostarte o al despertarte. Decide, porque si no lo haces alguien lo hará por ti. Imagina que tienes un biógrafo, no te hagas pasar la vergüenza de no tener nada que contarle al mundo.
¡Atrévete! Y disfruta...
Disfruta porque incluso para el que sufre, la vida se acaba demasiado deprisa...
lunes, 13 de julio de 2015
Capítulo Cuarenta y Cinco
ESCENAS DE AMOR: DEL CINE A LA REALIDAD (I)
Estoy harto de que mi pareja me recrimine que no soy nada romántico, y quizás por ello he visto la oportunidad en nuestra mudanza de recrear una de esas situaciones tan bonitas que ella mira pasmada en una película de sábado por la tarde, o en un libro de Federico Moccia: pintar el salón en pareja con música de fondo (ya sabéis, acabar manchados y revueltos en pintura haciendo el amor).
La cosa "pintaba" bien, estábamos los dos adornando de colores las paredes de nuestro salón mientras puse intencionadamente la canción "ain't no mountain high enough", que convertía la escena en algo mucho más dreamer. Así pues, con cierto bailoteo espasmódico me acerqué a ella y le pinté dos líneas azules (o como dice ella, "color cian") en sus mejillas con mis dedos; en ese momento supo que era el personaje de una peli, y me besó mientras me tiraba carraspazos de pintura y nos revolcábamos por el suelo.
No solo me había dejado casi ciego, sino que mientras me desnudaba con la agresividad que el sexo requiere, tuve la sensación de estar pasando una prueba de Humor amarillo. Era tal el agobio que la giré y me puse encima suyo para dejar de tragar agua, sudor y pintura. En el spotify de mi portátil ahora sonaba la jodida publicidad, pues ya hace meses dejé de pagar la cuota; aunque la cosa empeoró cuando en mitad de la batalla, en la lista de "amor y lentas" que preparé, sonó "Yo no me doy por vencido" de Luis Fonsi.
Estaba chillando de lo que yo creía que era placer (quiero recordar que no veía nada por el escozor en mis ojos) mientras yo jugaba a ser Barceló con mi brocha; no de manera muy placentera, porque entre el sudor y la pintura aquello era como meter una anguila en un barreño lleno de agua. Ella me azotaba con las manos mientras nos escurríamos hasta un ventilador de pie que me cayó encima y amenazó con jugar con las aspas en mi ojete, como si hiciéramos un trío. Era humillante, pero no era lo peor de todo.
Yo, aún con los ojos cerrados dejé de notar su respiración y sus gritos, y al preguntarle si estaba bien no obtuve respuesta. Fue al agitarla cuando vislumbré que tenía clavada una puta espátula en la espalda (de no estar casi ciego por la pintura habría visto la jodida sangre) y que estaba medio inconsciente.
Y ahí estaba yo, lleno de pintura y semi-desnudo en la sala de espera del hospital, con la entrepierna que me escocía como para meter los huevos en una bañera llena de talco, y amenizando la espera de los que ahí estaban. Solo pude reírme cuando por el pasillo escuché que una enfermera le decía a la otra: "¡tiene todo el coño pintado de color cian!"
Estoy harto de que mi pareja me recrimine que no soy nada romántico, y quizás por ello he visto la oportunidad en nuestra mudanza de recrear una de esas situaciones tan bonitas que ella mira pasmada en una película de sábado por la tarde, o en un libro de Federico Moccia: pintar el salón en pareja con música de fondo (ya sabéis, acabar manchados y revueltos en pintura haciendo el amor).
La cosa "pintaba" bien, estábamos los dos adornando de colores las paredes de nuestro salón mientras puse intencionadamente la canción "ain't no mountain high enough", que convertía la escena en algo mucho más dreamer. Así pues, con cierto bailoteo espasmódico me acerqué a ella y le pinté dos líneas azules (o como dice ella, "color cian") en sus mejillas con mis dedos; en ese momento supo que era el personaje de una peli, y me besó mientras me tiraba carraspazos de pintura y nos revolcábamos por el suelo.
No solo me había dejado casi ciego, sino que mientras me desnudaba con la agresividad que el sexo requiere, tuve la sensación de estar pasando una prueba de Humor amarillo. Era tal el agobio que la giré y me puse encima suyo para dejar de tragar agua, sudor y pintura. En el spotify de mi portátil ahora sonaba la jodida publicidad, pues ya hace meses dejé de pagar la cuota; aunque la cosa empeoró cuando en mitad de la batalla, en la lista de "amor y lentas" que preparé, sonó "Yo no me doy por vencido" de Luis Fonsi.
Estaba chillando de lo que yo creía que era placer (quiero recordar que no veía nada por el escozor en mis ojos) mientras yo jugaba a ser Barceló con mi brocha; no de manera muy placentera, porque entre el sudor y la pintura aquello era como meter una anguila en un barreño lleno de agua. Ella me azotaba con las manos mientras nos escurríamos hasta un ventilador de pie que me cayó encima y amenazó con jugar con las aspas en mi ojete, como si hiciéramos un trío. Era humillante, pero no era lo peor de todo.
Yo, aún con los ojos cerrados dejé de notar su respiración y sus gritos, y al preguntarle si estaba bien no obtuve respuesta. Fue al agitarla cuando vislumbré que tenía clavada una puta espátula en la espalda (de no estar casi ciego por la pintura habría visto la jodida sangre) y que estaba medio inconsciente.
Y ahí estaba yo, lleno de pintura y semi-desnudo en la sala de espera del hospital, con la entrepierna que me escocía como para meter los huevos en una bañera llena de talco, y amenizando la espera de los que ahí estaban. Solo pude reírme cuando por el pasillo escuché que una enfermera le decía a la otra: "¡tiene todo el coño pintado de color cian!"
sábado, 27 de junio de 2015
Capítulo Cuarenta y Cuatro
Breve extracto de las conclusiones de un trabajo del Máster de Filosofía sobre la identidad
Tendemos hacia lo homogéneo y se nos lleva de la mano no solo a ser iguales, sino a reconocernos como tales. Para mí, el problema está en la unidad de las prácticas y en la ausencia de pluralidad. Sennett recoge en las primeras páginas de "El artesano", que "hacer es pensar", y este es mi punto de partida aunque voy a ir más allá de lo que el autor quería decir con ello.
Hemos dejado de vivir experiencias directas con las cosas, y gracias a la técnica residimos en una superficialidad donde la realidad solo es teórica. Los niños aprenden cosas que no han visto, ya que cada vez se hacen menos salidas para experimentar la naturaleza o lo visto en clase. En una sociedad más viajera que nunca, pisamos lugares en los que ya hemos estado gracias a la tecnología, que nos permite más que nunca "conocer" lugares sin tener que pisarlos. Incluso una vez escuché a un presentador de un late-night televisivo diciendo que antes se formaban para entretener a los espectadores, y que sin embargo, ahora son los espectadores los que los entretienen a ellos a través de realities dónde lo vulgar y lo cotidiano son el protagonista.
El mundo nos ofrece más posibilidades que nunca, y sin embargo el sistema y el modelo educativo nos invitan a no explorarlo. Hoy las decisiones se toman desde el sofá y no desde la práctica; los propios adolescentes deben elegir su futuro profesional basándose en una irrisoria y limitada cantidad de prácticas que les dirá qué es lo que se les da mejor.
En mi etapa como formador de empresas tuve la oportunidad de desarrollar lo que llamo Pedagogía de la Posibilidad, basada en la novela "El hombre de los dados" de Luke Rhinehart, en la que un psiquiatra cansado de convertir a sus pacientes en personas "que ni sienten ni padecen", decide jugarse las decisiones y prácticas de sus pacientes a los dados. El juego es sencillo y consiste en apuntar ante una decisión a tomar seis opciones, donde cuatro de ellas forman parte de lo que la persona que debe decidir haría en condiciones normales, siendo afín a su personalidad, pero con otras dos opciones enmarcadas dentro de lo que una persona no haría nunca.
Podría citar como ejemplo la realización de un viaje. Uno podría poner cuatro lugares a los que le gustaría ir, y dos a los que no; si el azar depara ir a los que sí, fortalece su personalidad, la persona sigue ahondando en ser quien es y remarca su patrón. Si por el contrario, el azar propone conocer dos lugares que nunca han formado parte de sus intereses, puede conocer otra parte de sí mismo, de ese ser multidisciplinar que somos y que permanece dormido.
Vivimos la dictadura de ser únicamente quienes queremos ser y desde esta perspectiva, es interesante poder ser lo que Dios-Dado quiera, ser muchas más cosas. Extrapolar esta idea algo romántica del azar a lo que hice en mis formaciones empresariales, supone situar a ejecutivos y empleados en otra disposición de roles, y que a través de técnicas de teatro terapéutico lo represente entre todos. No solo consiguen ver sus propias actitudes desde fuera, sino que participan activamente como espect-actores a cambiar aquello que provoca problemas.
También en un programa que he elaborado para niños baso mi tarea en las prácticas. Después de dieciocho años en dependencia de sus padres, un adolescente va a tener que elegir pareja, amigos, estudios y trabajo: demasiada carga para alguien que no ha elegido nunca. Pongo el foco en experimentar cosas para que la realidad no les venga de nuevo, para que puedan elegir quiénes quieren ser con más bagaje en sus espaldas, porque al final solo las prácticas nos harán libres de pensamiento.
Porque "hacer es pensar".
Tendemos hacia lo homogéneo y se nos lleva de la mano no solo a ser iguales, sino a reconocernos como tales. Para mí, el problema está en la unidad de las prácticas y en la ausencia de pluralidad. Sennett recoge en las primeras páginas de "El artesano", que "hacer es pensar", y este es mi punto de partida aunque voy a ir más allá de lo que el autor quería decir con ello.
Hemos dejado de vivir experiencias directas con las cosas, y gracias a la técnica residimos en una superficialidad donde la realidad solo es teórica. Los niños aprenden cosas que no han visto, ya que cada vez se hacen menos salidas para experimentar la naturaleza o lo visto en clase. En una sociedad más viajera que nunca, pisamos lugares en los que ya hemos estado gracias a la tecnología, que nos permite más que nunca "conocer" lugares sin tener que pisarlos. Incluso una vez escuché a un presentador de un late-night televisivo diciendo que antes se formaban para entretener a los espectadores, y que sin embargo, ahora son los espectadores los que los entretienen a ellos a través de realities dónde lo vulgar y lo cotidiano son el protagonista.
El mundo nos ofrece más posibilidades que nunca, y sin embargo el sistema y el modelo educativo nos invitan a no explorarlo. Hoy las decisiones se toman desde el sofá y no desde la práctica; los propios adolescentes deben elegir su futuro profesional basándose en una irrisoria y limitada cantidad de prácticas que les dirá qué es lo que se les da mejor.
En mi etapa como formador de empresas tuve la oportunidad de desarrollar lo que llamo Pedagogía de la Posibilidad, basada en la novela "El hombre de los dados" de Luke Rhinehart, en la que un psiquiatra cansado de convertir a sus pacientes en personas "que ni sienten ni padecen", decide jugarse las decisiones y prácticas de sus pacientes a los dados. El juego es sencillo y consiste en apuntar ante una decisión a tomar seis opciones, donde cuatro de ellas forman parte de lo que la persona que debe decidir haría en condiciones normales, siendo afín a su personalidad, pero con otras dos opciones enmarcadas dentro de lo que una persona no haría nunca.
Podría citar como ejemplo la realización de un viaje. Uno podría poner cuatro lugares a los que le gustaría ir, y dos a los que no; si el azar depara ir a los que sí, fortalece su personalidad, la persona sigue ahondando en ser quien es y remarca su patrón. Si por el contrario, el azar propone conocer dos lugares que nunca han formado parte de sus intereses, puede conocer otra parte de sí mismo, de ese ser multidisciplinar que somos y que permanece dormido.
Vivimos la dictadura de ser únicamente quienes queremos ser y desde esta perspectiva, es interesante poder ser lo que Dios-Dado quiera, ser muchas más cosas. Extrapolar esta idea algo romántica del azar a lo que hice en mis formaciones empresariales, supone situar a ejecutivos y empleados en otra disposición de roles, y que a través de técnicas de teatro terapéutico lo represente entre todos. No solo consiguen ver sus propias actitudes desde fuera, sino que participan activamente como espect-actores a cambiar aquello que provoca problemas.
También en un programa que he elaborado para niños baso mi tarea en las prácticas. Después de dieciocho años en dependencia de sus padres, un adolescente va a tener que elegir pareja, amigos, estudios y trabajo: demasiada carga para alguien que no ha elegido nunca. Pongo el foco en experimentar cosas para que la realidad no les venga de nuevo, para que puedan elegir quiénes quieren ser con más bagaje en sus espaldas, porque al final solo las prácticas nos harán libres de pensamiento.
Porque "hacer es pensar".
lunes, 13 de abril de 2015
Capítulo Cuarenta y Tres
Carta abierta a los killos de España.
Queridos Jonathans, Samanthas, Jenniffers y Kevins:
No me suelo dirigir a vosotros porque no frecuentáis mis amistades y tampoco compartimos los mismos espacios, pero esta vez os necesito.
Antes de nada me gustaría deciros que no llevo tribales en ninguna parte de mi cuerpo, nadie me llama con el artículo "el" delante, no tengo carnet de coche y por ende no tengo coche rebajado ni con cristales tintados, y lo peor de todo: he hablado mal de vosotros.
Hubo un tiempo en el que al imaginar que vuestro voto político valía lo mismo que el mío creí que se os debía encerrar vivos en un polideportivo (no es un policía que practica deporte); pero ahora sois mi salvación y la de nuestro país por lo que os explicaré a continuación.
Estaba el otro día en una cafetería con Adri y con Isa, y me quedé absorto (ni caso) en mis pensamientos tal y como hacía Sócrates (no es dj ni futbolista) en la antigua Grecia (sí, venden hachís). El tema es que voy a votar a Podemos por razones que voy a explicar en otro post, y pensaba en lo fuerte y comprometido que es el electorado (no lo pienso explicar todo) de derechas.
Lo más fuerte es que la derecha, por tener una mejor posición económica procrea más y amplía así el número de votantes del PP. Y fue en ese momento en el que vi la luz, ¿cómo podría nuestra sociedad combatir esta tendencia ideológica y numérica? ¡Con vosotros!
Killos y canis de este país, sabido es que hay tres cosas en las que creéis: la contraportada del As, los primeros discos de Camela y la izquierda más obrera. Pero la razón por la que sois importantes en mi esquema político es porque solo vosotros podéis competir con los índices de natalidad de la casta más rica; os da igual parir con 15 o con 16, tener trabajo o no para criar a vuestros retoños, tener 3 o 7 hijos....
Procread sin cesar y a conciencia, ya que como sabéis ningún killo se hace viejo como explica el hecho de que no se conozca a ningún mayor de 70 años que se llame Jonathan, Ráquel o Jessy.
El futuro es nuestro, ¡sus kieroh!
Queridos Jonathans, Samanthas, Jenniffers y Kevins:
No me suelo dirigir a vosotros porque no frecuentáis mis amistades y tampoco compartimos los mismos espacios, pero esta vez os necesito.
Antes de nada me gustaría deciros que no llevo tribales en ninguna parte de mi cuerpo, nadie me llama con el artículo "el" delante, no tengo carnet de coche y por ende no tengo coche rebajado ni con cristales tintados, y lo peor de todo: he hablado mal de vosotros.Hubo un tiempo en el que al imaginar que vuestro voto político valía lo mismo que el mío creí que se os debía encerrar vivos en un polideportivo (no es un policía que practica deporte); pero ahora sois mi salvación y la de nuestro país por lo que os explicaré a continuación.
Estaba el otro día en una cafetería con Adri y con Isa, y me quedé absorto (ni caso) en mis pensamientos tal y como hacía Sócrates (no es dj ni futbolista) en la antigua Grecia (sí, venden hachís). El tema es que voy a votar a Podemos por razones que voy a explicar en otro post, y pensaba en lo fuerte y comprometido que es el electorado (no lo pienso explicar todo) de derechas.
Lo más fuerte es que la derecha
Killos y canis de este país, sabido es que hay tres cosas en las que creéis: la contraportada del As, los primeros discos de Camela y la izquierda más obrera. Pero la razón por la que sois importantes en mi esquema político es porque solo vosotros podéis competir con los índices de natalidad de la casta más rica; os da igual parir con 15 o con 16, tener trabajo o no para criar a vuestros retoños, tener 3 o 7 hijos....
Procread sin cesar y a conciencia, ya que como sabéis ningún killo se hace viejo como explica el hecho de que no se conozca a ningún mayor de 70 años que se llame Jonathan, Ráquel o Jessy.
El futuro es nuestro, ¡sus kieroh!
jueves, 12 de febrero de 2015
Capítulo Cuarenta y Dos
Microrrelato presentado a concurso con las siguientes bases: tema libre, no tener más de 100 palabras y contener las palabras "tatuaje, hotel, bañera"
Cuestión de principios
Aquellos momentos ya
no pertenecían a este mundo, aunque tampoco a ningún otro; estaba despidiéndome
de la vida fiel a los que siempre habían sido mis principios, pues si la vida
tenía que vivirse como una gran fiesta, la muerte no merecía menos.
Y allí estaba, en una
bañera del más lujoso hotel de Madrid brindando conmigo mismo, y deslizándome
suavemente para morir ahogado. Abrí los ojos para no morir a oscuras y topé con
mi tatuaje: “si no te gustan mis principios, tengo otros” decía.
Y ahora, empapado y
en esa misma habitación escribo esto, dándome una nueva oportunidad…
viernes, 30 de mayo de 2014
Capítulo Cuarenta y uno
Hace apenas tres horas me han comunicado que ha fallecido un amigo mío. No está, pero estuvo, es de esos pocos que estuvo aquí, más allá de esos cuerpos que deambulan por los rincones del planeta.
Parece que mi pecho no tiene intención de regalar en este post habladurías sobre lo bien que hizo y de las bonitas experiencias que pasamos juntos. En una semana en la que ya murió algo en mí, en la que no sé muy bien si me duele que se me tratara como si no sintiera, o si es que se pueden vivir historias de desamor antes de que el amor impregne en nada. Quizá sean ambas...
Me hice pedazos a principios de semana, pero ¿qué queda del jarrón cuando se rompe? Queda el espacio que habitaba, el lugar donde quizá se ponga otra cosa, pero lugar que mira al mundo, que sigue rodando impenetrable...
Me gustaría llorar por el culo, por la nariz o por la boca, porque llorar nubla la vista y el color de las cosas que están ahí afuera. Uno llora y el mundo cambia, nada es igual y sin embargo, nada ha cambiado.
¿Quién recoge los pedazos del jarrón y quién seca las lágrimas? El tiempo que no es tiempo sino minutos y horas, las personas que te acogen con sonrisas, las libélulas con forma de dos personas, y otros que inconscientemente y sin saber nada tienen hueco en el pecho y en el pegar de los trozos...
La vida te da y te quita cosas. Me ha arrancado dos esta semana, pero amiga, me has dado tantas....
Te quiero vida.
Te quiero Dani...
Parece que mi pecho no tiene intención de regalar en este post habladurías sobre lo bien que hizo y de las bonitas experiencias que pasamos juntos. En una semana en la que ya murió algo en mí, en la que no sé muy bien si me duele que se me tratara como si no sintiera, o si es que se pueden vivir historias de desamor antes de que el amor impregne en nada. Quizá sean ambas...
Me hice pedazos a principios de semana, pero ¿qué queda del jarrón cuando se rompe? Queda el espacio que habitaba, el lugar donde quizá se ponga otra cosa, pero lugar que mira al mundo, que sigue rodando impenetrable...
Me gustaría llorar por el culo, por la nariz o por la boca, porque llorar nubla la vista y el color de las cosas que están ahí afuera. Uno llora y el mundo cambia, nada es igual y sin embargo, nada ha cambiado.
¿Quién recoge los pedazos del jarrón y quién seca las lágrimas? El tiempo que no es tiempo sino minutos y horas, las personas que te acogen con sonrisas, las libélulas con forma de dos personas, y otros que inconscientemente y sin saber nada tienen hueco en el pecho y en el pegar de los trozos...
La vida te da y te quita cosas. Me ha arrancado dos esta semana, pero amiga, me has dado tantas....
Te quiero vida.
Te quiero Dani...
lunes, 26 de mayo de 2014
Capítulo Cuarenta
Domingo.
El mismo día en qué recobro la ilusión y la confianza por la sociedad, la pierdo por el individuo, por la persona...
Ésta es una historia de dolor como la que vivimos todos en un momento dado, en la que el corazón se encoge y se llena de grietas la pizarra en la que se plasman tus sueños. El mundo pierde su sentido bajo la mirada del dolor, porque las cosas no son nada más que la interpretación que haces de ellas, bajo ese nuevo cristal de tus gafas que dibuja las cosas un poco más oscuras.
Es una experiencia entre dos personas en la que una soy yo y la otra no es ni siquiera ella.
Una pequeña ilusión que muere, una expectativa que se hace pedazos, un deseo que se desvanece con forma de persona, como si una figura de Dalí se fundiera desde mi cabeza que es donde la pienso, y se derramara por todo mi cuerpo.
Y al final no es lo que sucede lo que te duele, sino no ser capaz de entenderlo. Decía un escritor que "quien no sabe lo que siente el otro pierde", y éste es uno de los pequeños males que persigue mi vida. Poner toda mi atención en lo que siente el otro, entender, trazar el cariño desde la caricia y la comprensión de quien sin embargo, está ausente.
Y todo pasa de noche o en domingo, quizá porque la otra persona se olvida de lo que vive entre dos y decide racionalizar lo que siente para una. Es solo un peso más en la caja de fracasos que tengo en el cajón, junto a tu recuerdo....
El mismo día en qué recobro la ilusión y la confianza por la sociedad, la pierdo por el individuo, por la persona...
Ésta es una historia de dolor como la que vivimos todos en un momento dado, en la que el corazón se encoge y se llena de grietas la pizarra en la que se plasman tus sueños. El mundo pierde su sentido bajo la mirada del dolor, porque las cosas no son nada más que la interpretación que haces de ellas, bajo ese nuevo cristal de tus gafas que dibuja las cosas un poco más oscuras.
Es una experiencia entre dos personas en la que una soy yo y la otra no es ni siquiera ella.
Una pequeña ilusión que muere, una expectativa que se hace pedazos, un deseo que se desvanece con forma de persona, como si una figura de Dalí se fundiera desde mi cabeza que es donde la pienso, y se derramara por todo mi cuerpo.
Y al final no es lo que sucede lo que te duele, sino no ser capaz de entenderlo. Decía un escritor que "quien no sabe lo que siente el otro pierde", y éste es uno de los pequeños males que persigue mi vida. Poner toda mi atención en lo que siente el otro, entender, trazar el cariño desde la caricia y la comprensión de quien sin embargo, está ausente.
Y todo pasa de noche o en domingo, quizá porque la otra persona se olvida de lo que vive entre dos y decide racionalizar lo que siente para una. Es solo un peso más en la caja de fracasos que tengo en el cajón, junto a tu recuerdo....
miércoles, 7 de mayo de 2014
Capítulo Treinta y nueve
Reflexión sobre el sentido de la vida tras leer a Camus
"No hay sino un problema filosófico realmente serio: el suicidio. Juzgar que la vida vale o no la pena de ser vivida equivale a responder a la cuestión fundamental de la filosofía. El resto, si el mundo tiene tres dimensiones, si las categorías del espíritu son nueve o doce, viene después".
Hace poco di una charla titulada "cómo afrontar los problemas de la vida", contaba al principio de la misma que la respuesta se encontraba en la misma pregunta, pues definir aquello que entendemos por vida supone la mayoría de nuestros problemas. Dudo que uno tenga problemas de pareja o problemas laborales, creo más bien que las personas tienen el problema de no haber pensado y definido lo que supone la existencia.
Uno prepara un viaje, se forma para trabajar en una empresa y descubre los gustos de la persona amada para que el amor perdure; sin embargo, parece que la vida es lo único que podemos trazar a golpes de viento o como a uno le llevan las olas cuando se hace el muerto. Eso es lo que Camus define como absurdo, darse cuenta del divorcio entre el actor y el decorado, entre la persona y el mundo, descubrir que la vida no tiene ningún sentido, darse cuenta de que al mundo no se ha venido a hacer NADA.
Y desde aquí se construye, porque uno se da cuenta que en la vida el sentido hay que dárselo. En una vida eterna, sin muerte, nada tiene peso; todo lo que se haga se puede remediar, uno puede cambiar una y mil veces de opinión y lo que no haga ahora lo hará luego. Pero en una vida con la presencia de la muerte, el peso de nuestros actos no es precisamente leve, todo lo que hacemos retumba en nosotros hasta el fin de nuestros días, y generalmente sucede porque vivimos en un cuerpo finito como si no fuéramos a morir nunca.
Así que es hora de levantarse, de crear, de hacer grandes cosas; bailarle a la vida con pasión y con esfuerzo, sí, con esfuerzo. En una sociedad pensada para no sufrir donde la pastilla del farmacéutico queremos que cure todo aquí y ahora, ser feliz supone un esfuerzo. Es hora de bajar la copa de vino o de ron, y gritar "carpe diem" por la mañana, despertarse con ganas de hacer cosas maravillosas.
Construye tu proyecto de vida, mírate y piensa quien quieres ser. Alinea lo que piensas con lo que sientes y con lo que haces; confía en la gente pero cierra el coche con llave. Sé valiente para decir "te quiero" y para decir "ya no te quiero". Haz cosas, solo te vas a arrepentir de lo que no haces....
....VIVE!
"No hay sino un problema filosófico realmente serio: el suicidio. Juzgar que la vida vale o no la pena de ser vivida equivale a responder a la cuestión fundamental de la filosofía. El resto, si el mundo tiene tres dimensiones, si las categorías del espíritu son nueve o doce, viene después".
Hace poco di una charla titulada "cómo afrontar los problemas de la vida", contaba al principio de la misma que la respuesta se encontraba en la misma pregunta, pues definir aquello que entendemos por vida supone la mayoría de nuestros problemas. Dudo que uno tenga problemas de pareja o problemas laborales, creo más bien que las personas tienen el problema de no haber pensado y definido lo que supone la existencia.
Uno prepara un viaje, se forma para trabajar en una empresa y descubre los gustos de la persona amada para que el amor perdure; sin embargo, parece que la vida es lo único que podemos trazar a golpes de viento o como a uno le llevan las olas cuando se hace el muerto. Eso es lo que Camus define como absurdo, darse cuenta del divorcio entre el actor y el decorado, entre la persona y el mundo, descubrir que la vida no tiene ningún sentido, darse cuenta de que al mundo no se ha venido a hacer NADA.
Y desde aquí se construye, porque uno se da cuenta que en la vida el sentido hay que dárselo. En una vida eterna, sin muerte, nada tiene peso; todo lo que se haga se puede remediar, uno puede cambiar una y mil veces de opinión y lo que no haga ahora lo hará luego. Pero en una vida con la presencia de la muerte, el peso de nuestros actos no es precisamente leve, todo lo que hacemos retumba en nosotros hasta el fin de nuestros días, y generalmente sucede porque vivimos en un cuerpo finito como si no fuéramos a morir nunca.
Así que es hora de levantarse, de crear, de hacer grandes cosas; bailarle a la vida con pasión y con esfuerzo, sí, con esfuerzo. En una sociedad pensada para no sufrir donde la pastilla del farmacéutico queremos que cure todo aquí y ahora, ser feliz supone un esfuerzo. Es hora de bajar la copa de vino o de ron, y gritar "carpe diem" por la mañana, despertarse con ganas de hacer cosas maravillosas.
Construye tu proyecto de vida, mírate y piensa quien quieres ser. Alinea lo que piensas con lo que sientes y con lo que haces; confía en la gente pero cierra el coche con llave. Sé valiente para decir "te quiero" y para decir "ya no te quiero". Haz cosas, solo te vas a arrepentir de lo que no haces....
....VIVE!
martes, 1 de abril de 2014
Capítulo Treinta y ocho
Reflexión sobre la fotografía tras leer a Bazin
Bazin nos sumerge en una reflexión sobre lo
que supone el arte y su pretensión creadora, y lo hace trazando la historia de
lo que para él es una lucha encarnizada del hombre por vencer a la muerte y por
fijar la vida.
La pintura durante siglos intentó establecer
una conexión entre la realidad y lo creado, entre el modelo y el retrato, paralelismo
que permitía al artista “salvar” aquello retratado. No existe una realidad
ontológica ni una identidad común establecida entre el mundo de lo real y la
creación artística, pero al menos, a través del recuerdo y la semejanza se nos
permite salvar al modelo de lo que Bazin llama, “una segunda muerte espiritual”.
La invención de la perspectiva supuso un gran
avance para esa pretensión de copia del mundo exterior. La pintura traía
consigo la ilusión de un espacio más real en tres dimensiones, y con ella el
debate entre dos cometidos: uno puramente estético, y otro que luchaba por
duplicar el mundo exterior con la mayor precisión posible.
Sin embargo, su relato empieza citando el
embalsamamiento, como posiblemente la primera creación artística de la historia
si se tiene en cuenta desde la perspectiva de una lente psicoanalista.
Embalsamar y las precauciones para conservar el estado de la momia, eran la
respuesta a la necesidad vital del hombre de escapar a la inexorabilidad del
tiempo, y como dice textualmente Bazin “fijar artificialmente las apariencias
carnarles de un ser supone sacarlo de la corriente del tiempo y arrimarlo a la
orilla de la vida”.
Esto supone salvar al ser de la muerte, pero
con un distintivo claro respecto a la pintura y las demás artes hasta la
aparición de la fotografía, y es que presupone la existencia del modelo. El
embalsamamiento respecto a una pintura del siglo XIV, nos hace creer en una
relación ontológica entre el mundo real y la creación artística, nos invita a
creer en la existencia de lo creado de una manera inevitable; mientras que con
la pintura en el mejor de los retratos, uno tiene que contentarse con la
relación de semejanza, que lo salva de esa segunda muerte antes comentada.
La obsesión por la semejanza por parte de las
artes plásticas queda obsoleta con la irrupción de la fotografía, que satisface
toda pretensión del realismo. La fotografía entonces, en vez de intentar copiar
la realidad nos da la realidad misma, nos revela lo real; pero ¿qué relación
tiene esto real con el observador?
Tiene la relación más limpia posible, pues la
fotografía se libera de todo elemento subjetivador, que en la pintura no se
había podido eliminar ya que en ella siempre se podía plantear cuánto debía la
imagen a la existencia del hombre como pintor. La fotografía excluía al hombre
de la producción artística, ya que en ella no se interponía nada entre el
objeto inicial y el objeto representado. Por primera vez se creaba
mecánicamente desde la ausencia del hombre que no interfería en lo
representado.
Y esta misma objetividad de la fotografía
supone un hecho fundamental en su experiencia, y es que nos obliga a creer en
la existencia de lo representado, entendido más que nunca como algo “re-presentado”,
expuesto a la repetición en el presente. “Re-producción” viene a decir que algo
se nos presenta o se produce nuevamente, y este carácter ontológico de la
existencia de la realidad sólo la obtenemos bajo la objetividad de la
fotografía.
Llegados a este punto debemos preguntarnos,
entonces, ¿qué es el cine? La respuesta clara y sencilla que podríamos obtener
en un diccionario es la de “imágenes en movimiento”, por ello se entiende
perfectamente porqué Bazin quiere explicar el cine desde la fotografía; porque si
la fotografía salva la realidad bajo su carácter perenne de reproducción, el
cine no es más que su realización en el tiempo. El cine supera la fotografía
porque no sólo se limita a congelar y guardar la realidad en el instante, sino
que lo libera de lo fugaz y explica la imagen ahora desde el cambio, desde la
duración.
La lucha encarnizada por vencer la muerte y
detener el tiempo ha llegado a su fin. La pintura olvida ya la pretensión
realista y apuesta por su condición estética. La fotografía y el cine se
convierten en fenómenos naturales reveladores de lo real que no precisan de la
intervención creadora, donde el espacio está “re-presentando” una realidad desde
una perspectiva instantánea o explicada desde la duración.
lunes, 30 de diciembre de 2013
Capítulo Treinta y siete
De mis relaciones con las mujeres en 2013
Agárrate los machos.
No sé cuánto daña el tabaco la salud pero relacionarse con un ser del otro sexo si eres heterosexual debería darte puntos para renovar el móvil, debería poder canjearse por un menú BigMac (+0,60€ con patatas y bebidas grandes) o darte trabajo de revisor de la ORA sólo en zona blanca....
Aquí van los tres casos que engloban los maravillosos perfiles que me he encontrado este año.
CASO nº1: "me gustas, pero no puedo tener nada contigo si no piensas tener hijos en dos años. Ya tengo casi 30".
Es en este momento donde imaginas que esta chica podría entrar en un vagón de tren pasados dos años, y estando soltera podría acabar violando al revisor solo porque juró y perjuró que tendría hijos a los 32. Entonces, tu teoría de que los hijos son la culminación perfecta para una relación de amor estable después de ciertas vivencias indispensables dentro de los ciclos de la vida...se va a la mierda. Este tipo de mujer te puede pillar a los 32 en el supermercado, en el estanco o en los baños del Bar Josele en Torrepacheco (Murcia), y tienes que saber que irá a por ti, y sin darte cuenta tendrás un hijo, y justo antes de que el niño cumpla los 5 años ella te dirá "has cambiado..."
CASO nº2: "me gustas, pero no sé demostrarlo"
Tuve que reír, de verdad que no pude hacer otra cosa. En ese instante pensé cómo estaba yo demostrándole que me gustaba.... tal vez no estaba haciendo bien haciéndola reír y sentirse a gusto. Qué tal si le hacía una demostración de verdad...no sé, por ejemplo podría ir a la plaza de España y sellar la bolsa de mis huevos en una mesa del bar Crystal con un clavo y ponerme andar avenida abajo hasta que reventara y hubiera pellejo hasta en la estatua de Jaime I. No sé, quizá no sepa querer.....
CASO nº3: "no sé si te merezco"
Ésta es mi preferida. Una chica que está bien, que se divierte, que alucina y todo le parece genial; pero se siente (digo yo), tan miserable que le atormenta tener algo demasiado bueno para ella. Entonces suelta eso, así sin más, "no sé si te merezco". Mi respuesta: "te pido un poleo menta?" YO QUE SÉ, tendrá que pensarlo digo yo! Pero qué cojones debería responder yo a eso? Me porto un poco peor contigo para alinearme con tu ruin manera de existir tal vez? o quizá no, quizá debería tratarte como a una diosa para que te des cuenta de que realmente estoy muy por encima de tus posibilidades....
Así que amigos, seguiré conociendo a personas en 2014 porque es realmente maravilloso. Basado en hechos reales, no lo intenten en sus casas....
Agárrate los machos.
No sé cuánto daña el tabaco la salud pero relacionarse con un ser del otro sexo si eres heterosexual debería darte puntos para renovar el móvil, debería poder canjearse por un menú BigMac (+0,60€ con patatas y bebidas grandes) o darte trabajo de revisor de la ORA sólo en zona blanca....
Aquí van los tres casos que engloban los maravillosos perfiles que me he encontrado este año.
CASO nº1: "me gustas, pero no puedo tener nada contigo si no piensas tener hijos en dos años. Ya tengo casi 30".
Es en este momento donde imaginas que esta chica podría entrar en un vagón de tren pasados dos años, y estando soltera podría acabar violando al revisor solo porque juró y perjuró que tendría hijos a los 32. Entonces, tu teoría de que los hijos son la culminación perfecta para una relación de amor estable después de ciertas vivencias indispensables dentro de los ciclos de la vida...se va a la mierda. Este tipo de mujer te puede pillar a los 32 en el supermercado, en el estanco o en los baños del Bar Josele en Torrepacheco (Murcia), y tienes que saber que irá a por ti, y sin darte cuenta tendrás un hijo, y justo antes de que el niño cumpla los 5 años ella te dirá "has cambiado..."
CASO nº2: "me gustas, pero no sé demostrarlo"
Tuve que reír, de verdad que no pude hacer otra cosa. En ese instante pensé cómo estaba yo demostrándole que me gustaba.... tal vez no estaba haciendo bien haciéndola reír y sentirse a gusto. Qué tal si le hacía una demostración de verdad...no sé, por ejemplo podría ir a la plaza de España y sellar la bolsa de mis huevos en una mesa del bar Crystal con un clavo y ponerme andar avenida abajo hasta que reventara y hubiera pellejo hasta en la estatua de Jaime I. No sé, quizá no sepa querer.....
CASO nº3: "no sé si te merezco"
Ésta es mi preferida. Una chica que está bien, que se divierte, que alucina y todo le parece genial; pero se siente (digo yo), tan miserable que le atormenta tener algo demasiado bueno para ella. Entonces suelta eso, así sin más, "no sé si te merezco". Mi respuesta: "te pido un poleo menta?" YO QUE SÉ, tendrá que pensarlo digo yo! Pero qué cojones debería responder yo a eso? Me porto un poco peor contigo para alinearme con tu ruin manera de existir tal vez? o quizá no, quizá debería tratarte como a una diosa para que te des cuenta de que realmente estoy muy por encima de tus posibilidades....
Así que amigos, seguiré conociendo a personas en 2014 porque es realmente maravilloso. Basado en hechos reales, no lo intenten en sus casas....
Capítulo Treinta y seis
De mis relaciones con la vida en 2013
No sé dónde leí que lo mejor que un podía hacer por los demás es estar bien con uno mismo; y cuánta razón...
Ha sido el año más importante de mi vida, de crecimiento y bienestar personal enfocado a la acción. He tomado decisiones y he llevado mi vida por unos derroteros que han estrechado muchísimo el espacio entre lo que soy y lo que quiero ser. Se da cuenta uno que la fijación por los demás es el resultado en la mayoría de casos del olvido de uno mismo, intencionado casi siempre.
"Ven antes el humo los que están fuera que las llamas los que están dentro", y así actuamos siempre, viendo y decidiendo con absoluta claridad aquello que atañe a los demás, solapando todo aquello que queda en una mochila que hace tiempo dejamos en el sillón.
La muerte también ha golpeado este año, y aunque ha sido duro y levantó viejas heridas en mí, aquí nos tiene.... más unidos que nunca. Porque nos ponemos las mejores ropas para sorprender a desconocidos y vestimos la camisa vieja de andar por casa para los que nos quieren, y creo que todos deberíamos hacer el ejercicio de renunciar al ansia por lo que aún no nos es próximo y reconquistar nuestro campamento base.
Y ese campamento base es nuestra familia, nuestros hermanos y nuestros primos, los amigos de toda la vida, porque esos no se van. Porque pagamos con la moneda de la confianza ante ellos y les obsequiamos ligereza, y debemos recuperar este sustento que es el que nos mantiene en pie cuando lo efímero flaquea. Porque vivimos en cuerpos finitos como si no fuéramos a morir nunca, pero tenemos la obligación de amar lo que tenemos mientras lo tengamos.
Por eso a los que sufren hoy y a los que desgraciadamente lo harán mañana, decirles, que los enfermos están vivos...
No sé dónde leí que lo mejor que un podía hacer por los demás es estar bien con uno mismo; y cuánta razón...
Ha sido el año más importante de mi vida, de crecimiento y bienestar personal enfocado a la acción. He tomado decisiones y he llevado mi vida por unos derroteros que han estrechado muchísimo el espacio entre lo que soy y lo que quiero ser. Se da cuenta uno que la fijación por los demás es el resultado en la mayoría de casos del olvido de uno mismo, intencionado casi siempre.
"Ven antes el humo los que están fuera que las llamas los que están dentro", y así actuamos siempre, viendo y decidiendo con absoluta claridad aquello que atañe a los demás, solapando todo aquello que queda en una mochila que hace tiempo dejamos en el sillón.
La muerte también ha golpeado este año, y aunque ha sido duro y levantó viejas heridas en mí, aquí nos tiene.... más unidos que nunca. Porque nos ponemos las mejores ropas para sorprender a desconocidos y vestimos la camisa vieja de andar por casa para los que nos quieren, y creo que todos deberíamos hacer el ejercicio de renunciar al ansia por lo que aún no nos es próximo y reconquistar nuestro campamento base.
Y ese campamento base es nuestra familia, nuestros hermanos y nuestros primos, los amigos de toda la vida, porque esos no se van. Porque pagamos con la moneda de la confianza ante ellos y les obsequiamos ligereza, y debemos recuperar este sustento que es el que nos mantiene en pie cuando lo efímero flaquea. Porque vivimos en cuerpos finitos como si no fuéramos a morir nunca, pero tenemos la obligación de amar lo que tenemos mientras lo tengamos.
Por eso a los que sufren hoy y a los que desgraciadamente lo harán mañana, decirles, que los enfermos están vivos...
martes, 3 de diciembre de 2013
Capítulo Treinta y cinco
Microrrelato presentado a concurso con las siguientes bases: tema "solidaridad y empatía" y no tener más de 100 palabras
“Ser solidario consiste en correr los mismos riesgos” me dijo Ray tiritando y esbozando una sonrisa cuando todavía cabían unos cuantos más en aquella patera. Llevábamos ya dos horas de camino con un silencio ensordecedor, en mitad del Estrecho de Gibraltar con un mar que olía a muerte, a sueños truncados y a gritos de hambre. Le susurré a Ray que lo único que no quería era morir a oscuras, “si vamos a morir que sea a plena luz del día”… Y llegamos, a una tierra llena de oportunidades, valores y esperanza. Por fin dejamos atrás Europa y pisamos Tánger
“Ser solidario consiste en correr los mismos riesgos” me dijo Ray tiritando y esbozando una sonrisa cuando todavía cabían unos cuantos más en aquella patera. Llevábamos ya dos horas de camino con un silencio ensordecedor, en mitad del Estrecho de Gibraltar con un mar que olía a muerte, a sueños truncados y a gritos de hambre. Le susurré a Ray que lo único que no quería era morir a oscuras, “si vamos a morir que sea a plena luz del día”… Y llegamos, a una tierra llena de oportunidades, valores y esperanza. Por fin dejamos atrás Europa y pisamos Tánger
lunes, 11 de noviembre de 2013
Capítulo Treinta y cuatro
Porque una cosa es tocar, y otra es sentir
Mi cuerpo se desplaza conmigo en el metro a través de un camino sin nombre ni apellido, una senda que no es, ni será nunca origen ni destino. Junto al mío, otros torsos cuelgan pendulantes de un fino alambre mientras se tocan como esas cuerdas trenzadas de las puertas sevillanas, donde no hay puertas sino cuerdas trenzadas, como las de las puertas sevillanas.
Y se tocan nuestros cuerpos colgados de la espera; nos olemos, respiramos el mismo aire desairado sin sentirnos mientras chocan existencias de vidas con pasado a la espera de presente. Pero estamos muertos, morimos de no vivir y tan locos estamos que no sentimos. Nos tocamos y entramos en contacto pero no sentimos, pues para tocar se puede estar con la cabeza en cualquier sitio, pero para sentir hay que poner la conciencia, para sentir hay que darse cuenta de que se toca o se es tocado.
No sé si será verdad que estoy en el metro, ni sé por ende si es mentira, ni si importa ni si este escrito me obliga a que relate si esto es así o me contradiga. Solo veo las caras, de personas a las que no debo nada y pienso en vosotros tan huérfanos de todo y tan propietarios de nada... Vosotros!
Vosotros, acariciados por mi empatía, saneados de dolor y medicados por receta oral y escrita de comprensión, solo debierais respirar el aire ya consumido. No quiero más adulación, ni más reconocimiento, ni oraciones llenas de adjetivo, ni más personas agradecidas de hoy y ahora, ni más "lo siento pero lo volveré a hacer"....
No quiero más, no quiero más de vosotros, mientras pendulante choco contigo, contigo y contigo; ya hemos llegado a ninguna parte. Bienvenido a ningún destino!
Mi cuerpo se desplaza conmigo en el metro a través de un camino sin nombre ni apellido, una senda que no es, ni será nunca origen ni destino. Junto al mío, otros torsos cuelgan pendulantes de un fino alambre mientras se tocan como esas cuerdas trenzadas de las puertas sevillanas, donde no hay puertas sino cuerdas trenzadas, como las de las puertas sevillanas.
Y se tocan nuestros cuerpos colgados de la espera; nos olemos, respiramos el mismo aire desairado sin sentirnos mientras chocan existencias de vidas con pasado a la espera de presente. Pero estamos muertos, morimos de no vivir y tan locos estamos que no sentimos. Nos tocamos y entramos en contacto pero no sentimos, pues para tocar se puede estar con la cabeza en cualquier sitio, pero para sentir hay que poner la conciencia, para sentir hay que darse cuenta de que se toca o se es tocado.
No sé si será verdad que estoy en el metro, ni sé por ende si es mentira, ni si importa ni si este escrito me obliga a que relate si esto es así o me contradiga. Solo veo las caras, de personas a las que no debo nada y pienso en vosotros tan huérfanos de todo y tan propietarios de nada... Vosotros!
Vosotros, acariciados por mi empatía, saneados de dolor y medicados por receta oral y escrita de comprensión, solo debierais respirar el aire ya consumido. No quiero más adulación, ni más reconocimiento, ni oraciones llenas de adjetivo, ni más personas agradecidas de hoy y ahora, ni más "lo siento pero lo volveré a hacer"....
No quiero más, no quiero más de vosotros, mientras pendulante choco contigo, contigo y contigo; ya hemos llegado a ninguna parte. Bienvenido a ningún destino!
jueves, 20 de junio de 2013
Capítulo Treinta y tres
El mapa no es el territorio
Esta frase entraña cosas que me apasionan y se ha convertido en un punto de partida maravilloso para mi vida; así es, el mapa no es el territorio que describe.
Leí una anécdota de Picasso que me pareció fantástica, en la que un hombre le increpaba por qué no pintaba las cosas tal como eran en realidad. Picasso pareció no entenderle y este hombre sacó una foto de su mujer y le dijo: "mire, así es mi mujer de verdad", a lo que el pintor respondió: "es muy pequeña no? y un poco plana, ¿no?"
Y es que el mundo es de una vastedad tan mayúscula que necesitamos mapas para comprenderlo y simplificarlo. Nuestra imagen del mundo viene determinada por nuestras impresiones, nuestras experiencias y de todo lo vivido que ha determinado la confección de ese mapa, que es finalmente el filtro por el que pasa todo lo que nos sucede y que nos ayuda a lidiar con la vida desde una perspectiva de lo que es el mundo bastante reducida.
Pero nuestro mapa del mundo no es el territorio que describe, es mucho más grande que eso y tiene muchísimas más posibilidades de lo que contemplamos. Pero cada uno de nosotros va con su mapa del mundo enfrentándose a la realidad y valorando lo que está bien o mal, lo que es bueno y lo que no, con la magnificiencia de quien sabe que no se va a equivocar, con la actitud pedante del cree saberlo todo, porque eso ya lo ha aprendido en su mapa!
Pues yo no. Yo tengo muchos mapas, muchas ideas distintas del mundo y diferentes posibilidades que en él se ofrecen, sabiendo que cada persona del mundo defiende su realidad y su mapa a capa y espada. Y sabeis qué? Es muy injusto ser empático y tener más mapas que el resto, es injusto no poder decir "yo soy así" e intentar ayudar y entender al otro, es realmente horroroso porque el otro te suelta el mapa en tu cara y se va.
Y por eso ahora pienso en algunos amigos míos que no tienen pareja y que quedarán avisado de este escrito, porque cuentan con más mapas que el resto y resulta doloroso ver que la otra persona no saca un folio en blanco para dibujar uno nuevo.
Porque nadie "es así", porque todos podemos cambiar y salir de nuestro mapa, porque no debemos ser mejores que nadie sino mejores que ayer, porque el mapa...
....el mapa no es el territorio que describe..
Esta frase entraña cosas que me apasionan y se ha convertido en un punto de partida maravilloso para mi vida; así es, el mapa no es el territorio que describe.
Leí una anécdota de Picasso que me pareció fantástica, en la que un hombre le increpaba por qué no pintaba las cosas tal como eran en realidad. Picasso pareció no entenderle y este hombre sacó una foto de su mujer y le dijo: "mire, así es mi mujer de verdad", a lo que el pintor respondió: "es muy pequeña no? y un poco plana, ¿no?"
Y es que el mundo es de una vastedad tan mayúscula que necesitamos mapas para comprenderlo y simplificarlo. Nuestra imagen del mundo viene determinada por nuestras impresiones, nuestras experiencias y de todo lo vivido que ha determinado la confección de ese mapa, que es finalmente el filtro por el que pasa todo lo que nos sucede y que nos ayuda a lidiar con la vida desde una perspectiva de lo que es el mundo bastante reducida.
Pero nuestro mapa del mundo no es el territorio que describe, es mucho más grande que eso y tiene muchísimas más posibilidades de lo que contemplamos. Pero cada uno de nosotros va con su mapa del mundo enfrentándose a la realidad y valorando lo que está bien o mal, lo que es bueno y lo que no, con la magnificiencia de quien sabe que no se va a equivocar, con la actitud pedante del cree saberlo todo, porque eso ya lo ha aprendido en su mapa!
Pues yo no. Yo tengo muchos mapas, muchas ideas distintas del mundo y diferentes posibilidades que en él se ofrecen, sabiendo que cada persona del mundo defiende su realidad y su mapa a capa y espada. Y sabeis qué? Es muy injusto ser empático y tener más mapas que el resto, es injusto no poder decir "yo soy así" e intentar ayudar y entender al otro, es realmente horroroso porque el otro te suelta el mapa en tu cara y se va.
Y por eso ahora pienso en algunos amigos míos que no tienen pareja y que quedarán avisado de este escrito, porque cuentan con más mapas que el resto y resulta doloroso ver que la otra persona no saca un folio en blanco para dibujar uno nuevo.
Porque nadie "es así", porque todos podemos cambiar y salir de nuestro mapa, porque no debemos ser mejores que nadie sino mejores que ayer, porque el mapa...
....el mapa no es el territorio que describe..
jueves, 2 de mayo de 2013
Capítulo Treinta y dos
"Señor Alfonso, ¡tú debes tener en casa un montón de regalos del Ratoncito Perez!"
Esto fue lo que le dijo mi sobrino al portero del colegio al que va, que apenas tiene tres o cuatro dientes.
Y fue cuando me lo contó mi hermana que empecé la dinámica de leer libros dedicados por y para los niños; leer en la biblioteca "Érase una vez el hombre" entre otras colecciones, y tener ahora entre mis manos otro libro maravilloso llamado "70 preguntas curiosas sobre el mundo que nos rodea", que realiza preguntas maravillosas como: ¿con qué sueñan los ciegos? ¿cómo se cose por dentro la última pieza de un balón de fútbol?
Quizá mi sobrino aprenda tantas cosas inútiles de los adultos que un día deje de preguntar "¿por qué?" para empezar a simular que ya lo sabe todo.
Quizá mi sobrino se relacione con tantos humanos que acabe diciendo "yo soy así", cuando a día de hoy juega y hace cualquier cosa si es con alguien.
Mientras todo eso sucede y mi sobrino va aprendiendo o desaprendiendo cosas, yo seguiré aquí sentado en el suelo y apoyado en el sofá, escuchando la maravillosa canción "Qualsevol nit pot sortir el sol" de Albert Pla, deseando saber ¿por qué no hay moscas en verano? y ¿Dónde está el viento cuando no sopla?
Quizá yo consiga aprender cosas más importantes y olvidar lo que es una hipoteca, el Ibex 35 o la globalización. Y quizá también, más allá de mis uñas y el teclado, el Señor Alfonso esté buscando tras los cojines los regalos del Ratoncito Pérez......
Esto fue lo que le dijo mi sobrino al portero del colegio al que va, que apenas tiene tres o cuatro dientes.
Y fue cuando me lo contó mi hermana que empecé la dinámica de leer libros dedicados por y para los niños; leer en la biblioteca "Érase una vez el hombre" entre otras colecciones, y tener ahora entre mis manos otro libro maravilloso llamado "70 preguntas curiosas sobre el mundo que nos rodea", que realiza preguntas maravillosas como: ¿con qué sueñan los ciegos? ¿cómo se cose por dentro la última pieza de un balón de fútbol?
Quizá mi sobrino aprenda tantas cosas inútiles de los adultos que un día deje de preguntar "¿por qué?" para empezar a simular que ya lo sabe todo.
Quizá mi sobrino se relacione con tantos humanos que acabe diciendo "yo soy así", cuando a día de hoy juega y hace cualquier cosa si es con alguien.
Mientras todo eso sucede y mi sobrino va aprendiendo o desaprendiendo cosas, yo seguiré aquí sentado en el suelo y apoyado en el sofá, escuchando la maravillosa canción "Qualsevol nit pot sortir el sol" de Albert Pla, deseando saber ¿por qué no hay moscas en verano? y ¿Dónde está el viento cuando no sopla?
Quizá yo consiga aprender cosas más importantes y olvidar lo que es una hipoteca, el Ibex 35 o la globalización. Y quizá también, más allá de mis uñas y el teclado, el Señor Alfonso esté buscando tras los cojines los regalos del Ratoncito Pérez......
jueves, 25 de abril de 2013
Capítulo treinta y uno
Mi segunda perspectiva sobre la felicidad: "No derrames las dos gotas de aceite"
Cuando el Alquimista va en busca del secreto de la felicidad consigue llegar hasta un gran castillo donde le recibe el Gran Maestro que debe responder a su pregunta. El Maestro le dice que le responderá pero que antes debe darse una vuelta por el castillo, aunque con una condición especial, debe ponerse una cuchara en la boca con dos gotas de aceite, y llegar otra vez hasta él sin derramarlas.
El muchacho da largas vueltas por el castillo con mucha atención en no derramar las dos gotas de aceite; cuando llega hasta el maestro éste le pregunta si ha visto las alfombras persas, los candelabros y las pinturas egipcias, las espadas de oro....pero el Alquimista le contesta que ha estado tan preocupado de no derramar las dos gotas de aceite que no pudo fijarse en nada. "Vuelve a dar la vuelta"...dijo el Gran Maestro.
Tras un buen rato el muchacho se presenta de nuevo ante el maestro: "me han encantado las alfombras persas, las espadas de oro...." "Pero has derramado las dos gotas de aceite" dijo el maestro. "Ese es el secreto de la felicidad" dijo el maestro, "ver todas las maravillas del mundo sin derramar las dos gotas de aceite".
Y esta perspectiva de la felicidad reside también en el cómo; en la vida tenemos que conseguir nuestros sueños, aunque vivimos en un mundo de reglas en el que se nos imponen cosas. Hay unas reglas del juego que no hemos elegido ni nos gustan, y estas reglas son las dos gotas de aceite, PERO SOLO DOS GOTAS DE ACEITE. No las derrames, haz lo que tienes que hacer, pero juega bien tus cartas, porque TIENES QUE VER TODAS LAS MARAVILLAS DEL MUNDO! Para eso estamos aquí, para disfrutar y para gozar a cada minuto de todo lo que se pueda y lo que se quiera.
Para conseguir tus sueños tendrás que trabajar duro, tendrás que implicarte, tendrás que agobiarte a veces y sufrir, esas son las dos gotas de aceite; pero no olvides que estas gotas te llevan a disfrutar las maravillas del mundo, este es el secreto de la felicidad...
Parece razonable aceptar las cartas que la vida nos ha dado e intentar jugar una buen partida. Con malas cartas también se gana la partida...
Cuando el Alquimista va en busca del secreto de la felicidad consigue llegar hasta un gran castillo donde le recibe el Gran Maestro que debe responder a su pregunta. El Maestro le dice que le responderá pero que antes debe darse una vuelta por el castillo, aunque con una condición especial, debe ponerse una cuchara en la boca con dos gotas de aceite, y llegar otra vez hasta él sin derramarlas.
El muchacho da largas vueltas por el castillo con mucha atención en no derramar las dos gotas de aceite; cuando llega hasta el maestro éste le pregunta si ha visto las alfombras persas, los candelabros y las pinturas egipcias, las espadas de oro....pero el Alquimista le contesta que ha estado tan preocupado de no derramar las dos gotas de aceite que no pudo fijarse en nada. "Vuelve a dar la vuelta"...dijo el Gran Maestro.
Tras un buen rato el muchacho se presenta de nuevo ante el maestro: "me han encantado las alfombras persas, las espadas de oro...." "Pero has derramado las dos gotas de aceite" dijo el maestro. "Ese es el secreto de la felicidad" dijo el maestro, "ver todas las maravillas del mundo sin derramar las dos gotas de aceite".
Y esta perspectiva de la felicidad reside también en el cómo; en la vida tenemos que conseguir nuestros sueños, aunque vivimos en un mundo de reglas en el que se nos imponen cosas. Hay unas reglas del juego que no hemos elegido ni nos gustan, y estas reglas son las dos gotas de aceite, PERO SOLO DOS GOTAS DE ACEITE. No las derrames, haz lo que tienes que hacer, pero juega bien tus cartas, porque TIENES QUE VER TODAS LAS MARAVILLAS DEL MUNDO! Para eso estamos aquí, para disfrutar y para gozar a cada minuto de todo lo que se pueda y lo que se quiera.
Para conseguir tus sueños tendrás que trabajar duro, tendrás que implicarte, tendrás que agobiarte a veces y sufrir, esas son las dos gotas de aceite; pero no olvides que estas gotas te llevan a disfrutar las maravillas del mundo, este es el secreto de la felicidad...
Parece razonable aceptar las cartas que la vida nos ha dado e intentar jugar una buen partida. Con malas cartas también se gana la partida...
Capítulo Treinta
Mi primera perspectiva sobre la felicidad: "la felicidad está en la sala de espera de la felicidad"
Imagina esto: un hombre tiene una perra que se llama Lola y cada día le da de comer. La comida está en la cocina y cuando su dueño se dirige hacia allí la perra ya sabe que va a ponerle la comida en la terracita. El hombre entra en la cocina y la perra salta y salta sin parar, va de un lado a otro como loca, levanta las patas hasta la cintura de su dueño. El hombre, abre la puertecita donde tiene la comida y llena bien su pala para dejarla en el cuenco que será comedero de Lola. Ésta sigue saltando y brincando por encima del dueño y casi lo tira cuando este va a la terraza y rellena el cuenco con la comida; está como loca de contenta! "Sin embargo (dice el dueño), cuando le dejo la comida en el cuenco, a veces come y a veces no..."
Por eso la felicidad está en la sala de espera de la felicidad, porque la felicidad está mientras la buscas, mientras te encaminas a tus objetivos! La perra era una locura de felicidad de un lado para otro cuando ve que su dueño le va a poner la comida, pero luego, con la comida en el cuenco, pues a veces come y otras no!
La felicidad está en el camino, no en el destino. Está en el cómo llego al qué, no solamente en el qué; porque la felicidad es ansiar cosas y luchar por conseguirlas, luego cuando uno las tiene....cuántas veces hemos deseado mucho algo que al tenerlo no nos ha supuesto tanto como pensábamos?
Porque la felicidad está en el camino, porque se pasa más tiempo en el camino que en la meta, porque las tortugas nos pueden decir más del camino que las liebres....
Imagina esto: un hombre tiene una perra que se llama Lola y cada día le da de comer. La comida está en la cocina y cuando su dueño se dirige hacia allí la perra ya sabe que va a ponerle la comida en la terracita. El hombre entra en la cocina y la perra salta y salta sin parar, va de un lado a otro como loca, levanta las patas hasta la cintura de su dueño. El hombre, abre la puertecita donde tiene la comida y llena bien su pala para dejarla en el cuenco que será comedero de Lola. Ésta sigue saltando y brincando por encima del dueño y casi lo tira cuando este va a la terraza y rellena el cuenco con la comida; está como loca de contenta! "Sin embargo (dice el dueño),
Por eso la felicidad está en la sala de espera de la felicidad, porque la felicidad está mientras la buscas, mientras te encaminas a tus objetivos! La perra era una locura de felicidad de un lado para otro cuando ve que su dueño le va a poner la comida, pero luego, con la comida en el cuenco, pues a veces come y otras no!
La felicidad está en el camino, no en el destino. Está en el cómo llego al qué, no solamente en el qué; porque la felicidad es ansiar cosas y luchar por conseguirlas, luego cuando uno las tiene....cuántas veces hemos deseado mucho algo que al tenerlo no nos ha supuesto tanto como pensábamos?
Porque la felicidad está en el camino, porque se pasa más tiempo en el camino que en la meta, porque las tortugas nos pueden decir más del camino que las liebres....
Capítulo Veintinueve
" El hombre, dicen, es un animal racional. No sé por qué no se haya dicho animal afectivo o sentimental. Y acaso lo que de los demás animales le diferencia sea más el sentimiento que no la razón. Más veces he visto razonar a un gato que no reír o llorar..." Unamuno
Siempre he sido una persona muy pasional, el hombre es verdaderamente eso de hecho, una máquina de expresar emociones. Carpe diem, la vida son dos días y mierdas varias que nos hacen levantar una copa un día de borrachera. Pero no funciona, eso no funciona.
Y no funciona porque eso no da problemas cuando te lo aplicas a ti y para ti, pero cuando interviene el otro, ahí empiezan los problemas. Entregas porque amas y porque deseas, pero la otra persona no es alguien que está recibiendo cariño e interés, no te equivoques: la otra persona es una persona con unas creencias determinadas, con unas experiencias vividas agradables o desagradables que harán que seas el conejillo de indias de lo entregado. A quién le estás entregando ese paquete de emociones? Qué hace esa persona con ese mensaje? Lo sonríe? Lo abre y lo cierra? Lo lee o también lo siente?
Y ahí entra la todopoderosa expectativa, no todo lo que hacemos tiene la intención de recibir algo a cambio, pero sí al menos con el trasfondo de saber a quién se lo estamos dando. A quién le estamos dando un pedacito de nosotros? Se merece tenerlo?
Y como siempre sucede, resulta que nos estamos poniendo las mejores ropas para desconocidos, y vestimos los calzoncillos de andar por casa para aquellas personas que tenemos realmente cerca. Pero el homo erectus, cuando dejó su posición encorvada para ponerse de pie miró demasiado lejos, descuidando todo aquello que tenemos verdaderamente cerca, como la gente que sí te demuestra cosas y como tu propio pecho al que a veces no escuchas.
Quizá la verdadera evolución supone volver hacia atrás y volver a la posición encorvada en la podíamos ver solamente las cosas que uno tenía y sentía cerca. A la mierda el mundo y mis lágrimas....
jueves, 14 de marzo de 2013
Capítulo Veintiocho
"SOY" consciente, del verbo ser (VI)
Hay dos tipos de personas, los que dicen porqué y los que dicen para qué.
La mayoría de gente que habita este maravilloso planeta lleno hambre, muerte y salones de peluquería se queja todo el día. Es cojonudo el ser humano, hace lo de siempre y se queja de que pase lo de siempre. Habrá que cambiar algo no? Pues no, "tiempo al tiempo", "el tiempo lo pone todo en su sitio" o "la vida es así". Entre todos estos tópicos el que más me ofende es el de "pero es que yo soy así"; y sí, efectivamente eliges ser así de imbécil, subnormal!
Para empezar empieza sabiendo que pasas un tercio de tu vida trabajando, si no te gusta en lo que trabajas probablemente vayas a ser una persona infeliz, y lo peor de todo, vas a trasladar esa infelicidad a tu familia, que tendrá que soportarte con tu cara de imbécil. Sí, ya sé que son malos tiempos para cambiar de trabajo, para buscar uno nuevo o para inventarlo; pero afortunadamente no te persigue un león y no estás en una guerra mundial y puedes salir a la calle, así que deja de dramatizar y apuesta por tus sueños.
Lo necesario para cambiar es cambiar la consciencia de uno mismo. Seguramente ahora mismo pensarás que hace 5 años podrías haber cambiado algunas cosas pero que ahora ya es tarde; pues te advierto que dentro de 5 vas a decir lo mismo, y que cuando la muerte te vea de cerca vas a anhelar todo aquello que no cambiaste. Porque no te mientas, nadie se arrepiente de lo que hace, la gente por dentro se arrepiente de lo que no hace. Así que amigo, haz cosas, las que sean, pero hazlas!
Porqué? Porque desde el sofá no nace nada. Me gusta escribir porque escribo pero no sabía que me gustaba hasta que empecé a escribir, y teniendo en cuenta que la vida (al menos en Occidente), es un gran supermercado donde todo está hecho para que tú lo disfrutes....pues habrá que hacer cosas. Lo que pasa, es que a ti pequeño imbécil siempre te acaban gustando las cosas que cuestan dinero, pero hay cosas maravillosas que no suponen ningún coste.
No vas a levantarte mañana para cambiar el mundo ni para cambiarte radicalmente a ti mismo, pero recuerda que un cambio de 3 cm en tu trayectoría es un cambio enorme dentro de 20km. Hay pequeñas cosas que nos alimentan de tal manera que nos cambian la vida! Hazlas!
Las personas que han decidido acercarse a sus sueños viven de una manera más feliz y más plena, y si aún no lo tienes claro, piensa que tu vida debería aproximarse mucho a la que tendrías si fueras millonario. Si a quien le toca la lotería no modifica mucho su vida, es que está haciendo verdaderamente lo que le gusta!
Así que haz lo que te gusta o encamínate a ello, porque recuerda que en la vida uno pasa más tiempo en el camino que en la meta. Menos "es que" y más "hay que". Empieza la vida, despierta, y recuerda que las grandes personas tienen voluntades, las débiles solo deseos...
Hay dos tipos de personas, los que dicen porqué y los que dicen para qué.
La mayoría de gente que habita este maravilloso planeta lleno hambre, muerte y salones de peluquería se queja todo el día. Es cojonudo el ser humano, hace lo de siempre y se queja de que pase lo de siempre. Habrá que cambiar algo no? Pues no, "tiempo al tiempo", "el tiempo lo pone todo en su sitio" o "la vida es así". Entre todos estos tópicos el que más me ofende es el de "pero es que yo soy así"; y sí, efectivamente eliges ser así de imbécil, subnormal!
Para empezar empieza sabiendo que pasas un tercio de tu vida trabajando, si no te gusta en lo que trabajas probablemente vayas a ser una persona infeliz, y lo peor de todo, vas a trasladar esa infelicidad a tu familia, que tendrá que soportarte con tu cara de imbécil. Sí, ya sé que son malos tiempos para cambiar de trabajo, para buscar uno nuevo o para inventarlo; pero afortunadamente no te persigue un león y no estás en una guerra mundial y puedes salir a la calle, así que deja de dramatizar y apuesta por tus sueños.
Lo necesario para cambiar es cambiar la consciencia de uno mismo. Seguramente ahora mismo pensarás que hace 5 años podrías haber cambiado algunas cosas pero que ahora ya es tarde; pues te advierto que dentro de 5 vas a decir lo mismo, y que cuando la muerte te vea de cerca vas a anhelar todo aquello que no cambiaste. Porque no te mientas, nadie se arrepiente de lo que hace, la gente por dentro se arrepiente de lo que no hace. Así que amigo, haz cosas, las que sean, pero hazlas!
Porqué? Porque desde el sofá no nace nada. Me gusta escribir porque escribo pero no sabía que me gustaba hasta que empecé a escribir, y teniendo en cuenta que la vida (al menos en Occidente), es un gran supermercado donde todo está hecho para que tú lo disfrutes....pues habrá que hacer cosas. Lo que pasa, es que a ti pequeño imbécil siempre te acaban gustando las cosas que cuestan dinero, pero hay cosas maravillosas que no suponen ningún coste.
No vas a levantarte mañana para cambiar el mundo ni para cambiarte radicalmente a ti mismo, pero recuerda que un cambio de 3 cm en tu trayectoría es un cambio enorme dentro de 20km. Hay pequeñas cosas que nos alimentan de tal manera que nos cambian la vida! Hazlas!
Las personas que han decidido acercarse a sus sueños viven de una manera más feliz y más plena, y si aún no lo tienes claro, piensa que tu vida debería aproximarse mucho a la que tendrías si fueras millonario. Si a quien le toca la lotería no modifica mucho su vida, es que está haciendo verdaderamente lo que le gusta!
Así que haz lo que te gusta o encamínate a ello, porque recuerda que en la vida uno pasa más tiempo en el camino que en la meta. Menos "es que" y más "hay que". Empieza la vida, despierta, y recuerda que las grandes personas tienen voluntades, las débiles solo deseos...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)